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miércoles, 28 de octubre de 2009

Defensoría del Pueblo blog: exclusivo

blog dp

La Defensoría del Pueblo presenta hoy su blog: “Defiende tus derechos”, con el objetivo de difundir y promover la labor que realiza para la afirmación de los derechos de todos los peruanos. Este esfuerzo se inserta, además, en la idea de aproximarse a la ciudadanía mediante el uso de herramientas tecnológicas, como la web 2.0, así como de la necesidad promover redes de discusión de temas de interés público, en diversos sectores de la población.

El Blog de la Defensoría del Pueblo se organiza en tres grandes secciones: Temas de fondo, Preguntas frecuentes y D.P. en acción, se incluyen también encuestas y enlaces de interés. Dentro de los temas de fondo se aborda la problemática en los servicios públicos como telefonía móvil y televisión por cable, y un artículo sobre el Anteproyecto del Código de Protección y Defensa del Consumidor que actualmente se encuentra en discusión.

En la sección Preguntas frecuentes se absuelven dudas sobre el servicio de alumbrado público, el Registro “Gracias… no insista” y los casos y situaciones relacionados con los servicios públicos (telefonía móvil y fija, internet, cable, electricidad, agua potable, desagüe, saneamiento y transporte) en los cuales interviene la Defensoría del Pueblo.

Especialistas de la institución responderán las consultas de los visitantes y actualizarán periódicamente la información del blog incluyendo temas de interés sobre derechos humanos.

El Blog se actualizará sobre la base de los temas propuestos por la ciudadanía y que sean de interés público, ello como parte de la apuesta de la Defensoría del Pueblo por estar más cerca de la gente.

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miércoles, 19 de agosto de 2009

Eugen Ehrlich


c7 libros

Hoy por hoy, como sostuviese Eugen Ehrlich (1862-1922) hace ya buen tiempo, resulta una exigencia base la fijación de una sentencia sobre determinados principios del derecho vigente.

Ehrlich, no estaba tan de acuerdo con ese asunto, al menos en la forma en que aquello se entendía en su momento, no estaría muy de acuerdo tampoco, con la forma en que se entiende el asunto aquí, en el país:

Aquí no se reclama en modo alguno que toda sentencia lleve aparejada, a modo de marca de fábrica, alguna disposición legislativa sobre la cual se funde, ya sea de hecho, ya presuntamente; se considera que la tarea del juez no es sino la de hallar una decisión equitativa, acorde con las circunstancias del caso concreto. El juez, en efecto, está vinculado al Derecho legal y al consuetudinario, a la tradición y a los principios expresados en decisiones anteriores, pero todo eso no es considerado como fundamento de la decisión, sino más bien como límite hasta el cual se extiende la libertad del juez. Al respecto, sólo le sirve como pauta el principio de que la decisión ha de hallarse conforme a las reglas del arte jurídico: con otras palabras, dicha decisión no puede echar por tierra, sin más ni más, las reglas que hasta ahora han estado vigentes de forma general. Así ciertamente, se impide el paso a innovaciones repentinas y demasiado atrevidas, pero de ningún modo se impide su desarrollo orgánico. Más de una vez ha ocurrido que, con el transcurso del tiempo, principios jurídicos reconocidos se han transformado justamente en sus opuestos debido a una serie de decisiones que se han ido apartando gradualmente de ellos.

Eugen Ehrlich. Escritos sobre Sociología y Jurisprudencia. Barcelona: Marcial Pons, 2005 p. 58.

Nota: este libro ha sido tomado sin permiso, las disculpas del caso a su dueño, esperamos que no se entere: ya ha sido devuelto.

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miércoles, 29 de abril de 2009

DERECHO: 90 AÑOS DE QUÉ!?

“Las ventajas y el ocio de que disfrutan los caballeros no se les otorga en beneficio propio, sino también en beneficio de la comunidad” Blackstone, Oxford, 1753



Por Martín Soto Florián



Hace 90 años el sueño de alguien noble y comprometido con las cosas dio inicio. Hoy tenemos a la primera Facultad de Derecho del país. Somos felices, Bienvenidos todos.

He seguido con entusiasmo la historia de nuestra Universidad, y con especial atención la de nuestra Facultad, hoy de aniversario. Hemos visto como todo es felicidad y frotaciones de espaldas, palmaditas cómplices y sonrisas, en efecto hay mucho que celebrar y sería tonto no pretender hacerlo como corresponde.

La Facultad ha estado dirigida por grandes hombres, y a su frente han estado la intelligentsia jurídica y académica del país, quienes, dicho sea y espero no lo olvidemos, salieron precisamente de estas mismas aulas. Me ha brindado grandes amigos y maestros, fundamentales en mi proceso formativo, le estoy agradecido, les estoy agradecido.

La Facultad le ha aportado al país grandes hombres, sin duda ninguna; también le ha aportado tinterillos, fariseos y mercaderes disfrazados de abogados, de académicos, de juristas. Muchos de ellos catedráticos de larga data, otros personajes siempre vinculados a la Universidad, algunos incluso financistas de nuestras aulas, otros homenajeados de nuestras autoridades. La Facultad, sus autoridades, nuestros profesores y nosotros los alumnos no hemos tenido el valor de señalarlos, de sentar posición: todos hemos decidido mirar hacia otro lado, sin deberla, ni temerla. Hemos tenido temor de llamar a las cosas por su nombre, una vez más “unanimidad en el error”.

Quizá mi comentario este fuera de lugar, quizá no sea yo el más autorizado a concitar la atención sobre estos temas, quizá no tenga el derecho suficiente de predicar lo que no conozco, de alzar la voz y reclamar que se mencione también a quienes vendieron la patria, a quienes desmantelaron el Estado, a quienes como dice Galeano, vendieron las joyas de abuela y en algunos casos, a la abuela también.

En la presentación de la revista oficial de nuestra Facultad, Derecho PUC, fundada en 1944, tuve ocasión de presentar a la mesa, recuerdo haberlo hecho de esta forma, al introducir a un gran maestro e insignia de nuestro claustro:


En la década de los 70’s, un joven profesor de aquel entonces, y joven
profesor hoy en día, clausuraba la II Conferencia sobre la enseñanza del Derecho
y el desarrollo, fijando el rumbo y devenir de nuestra Facultad de Derecho:
“debemos hacer del Derecho una herramienta para el cambio social, en la medida
que no hagamos eso, estaremos haciendo cualquier cosa… menos Derecho”.


El catedrático de quien hablaba, en aquel entonces, [1] no sólo estaba al frente del nuestra Facultad en su calidad de Decano, puesto que ha ocupado en repetidas ocasiones, siendo además el único Pro Rector que ha tenido nuestra Universidad, sino que lideraba genuinamente un movimiento de reforma que buscaba revisar la enseñanza del Derecho desde sus cimientos, convocando autoridades, profesores, estudiantes y trabajadores en su gran gesta que era la gesta de todos: hacer del derecho una herramienta para el cambio y la transformación.[2] Esa fue pues la impronta de nuestra Facultad durante aquellos años...

Si bien es cierto, dicho esfuerzo no se ha repetido con la fuerza e intensidad de aquel entonces, ha sido siempre una ilusión: para algunos quizá no sea más que eso: una añoranza. Personalmente creo que significa ejemplo, compromiso, posibilidad, esperanza. Ya se hizo antes, hagámoslo ahora… hagámoslo de una forma novedosa y creativa, crítica de su historia y sus errores, celebrante de sus aciertos y progresos, inclusiva en todos sus estamentos de todos sus posibles actores, sin ambages, y por sobre todo propositiva…


Fuentes:
Avendaño, Jorge.
Discurso pronunciado por el doctor Jorge Avendaño V. En: II Conferencia sobre la enseñanza del Derecho y el desarrollo, realizada en Lima, del 10 al 13 de enero de 1973. Pontificia Universidad Católica del Perú, Departamento académico de Derecho, 1973.
De Trazegnies, Fernando, Avendaño, Jorge y Zolezzi, Lorenzo.
«Nuestra Reforma de la Enseñanza del Derecho». En: Derecho PUC, revista de la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Lima, 1971, edición número 29, p. 132.
Gonzales Mantilla, Gorki.
La enseñanza del Derecho en el Perú: cambios, resistencias y continuidades. En: revista de la facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Derecho PUC, edición número 56, Lima: Fondo Editorial Pontificia Universidad Católica del Perú, 2003, pp. 94-895.
Hampe Martinez, Teodoro.
Historia de la Universidad Católica del Perú Lima: Fondo editorial de la Universidad Católica del Perú, 1989.
Mac Gregor, Felipe.
Discurso del Reverendo Padre Felipe E. Mac Gregor. En: II Conferencia sobre la enseñanza del Derecho y el desarrollo, realizada en Lima, del 10 al 13 de enero de 1973. Pontificia Universidad Católica del Perú, Departamento académico de Derecho, 1973.


[1] Discurso pronunciado por el doctor Jorge Avendaño V. En: II Conferencia sobre la enseñanza del Derecho y el desarrollo, realizada en Lima, del 10 al 13 de enero de 1973. Pontificia Universidad Católica del Perú, Departamento académico de Derecho, 1973, p. 17.
[2] Ya en 1973, advertía don Jorge Avendaño el principal problema que suscita la pretensión de una reforma en la enseñanza: “Hemos ido viendo con el correr del tiempo que la reforma debe ser mucho más profunda que como se la concibió inicialmente. La sola modernización de métodos, la eventual elevación del nivel científico y el aumento y complejidad de especialidades, no son en verdad cambios radicales sino el encubrimiento de la estructura tradicional, con el agravante de que seducen al incauto por la apariencia de cambio”. Similar advertencia sería contemplada en años recientes por los profesores: Luis Pásara, en La enseñanza del Derecho en el Perú: su impacto sobre la administración de justicia (agosto 2004); y Gorki Gonzales Mantilla, en la enseñanza del Derecho en el Perú: cambios, resistencias y continuidades (febrero 2003).
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