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miércoles, 26 de enero de 2011

CONVOCATORIA: Dossier de Derecho Civil.

CONVOCATORIA LECCIONES Y ENSAYOS

Lecciones y Ensayos, revista del Departamento de Publicaciones dirigida por estudiantes de la Facultad, convoca a profesores y graduados a enviar artículos para el próximo número temático bajo la consigna “El Código Civil a 140 años de su vigencia”.

Los trabajos deberán ser inéditos; éstos serán sometidos a sistema de referato para decidir sobre su eventual publicación.

La presente convocatoria se encuentra abierta hasta el 31 de enero de 2011. Las bases para la presentación de artículos pueden consultarse en:

http://www.derecho.uba.ar/publicaciones/lye

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miércoles, 29 de diciembre de 2010

NOTICIAS LECCIONERAS: Lecciones y Ensayos en formato digital.

Buenos Aires, 29 de diciembre de 2010.

Al público en general:

Por medio del presente queremos comunicarles a todos nuestros lectores que, desde el día de ayer, se encuentra a su disposición la revista en formato pdf en la página web de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Pueden ver y descargar los números aquí.

Conseguir esto ha sido el propósito de los últimos años de trabajo para poder hacer llegar la revista a todo el público superando aquella barrera que nos imponía el tener una tirada de ejemplares limitada. Además, nos permite romper con las fronteras entre naciones y difundir nuestro trabajo a nivel global.

Lecciones y Ensayos se ha convertido en la primer revista del departamento de publicaciones de la facultad en estar digitalizada. Esperamos ansiosos que esto se vuelva tendencia para poder difundir más y mejor el valioso trabajo de todos los que formamos parte de este departamento.

Sin más los saludamos atentamente esperando que disfruten esta nueva herramienta.


Consejo de Redacción
Lecciones y Ensayos
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miércoles, 24 de marzo de 2010

Memoria, verdad y justicia.

El día de hoy, se conmemora en la Argentina el Día de la memoria por el 24 de marzo de 1976. Día en que se produjo el último golpe militar en el país. Lamentablemente tanto mi país como todo latino América ha tenido que sufrir estas aberraciones contra la humanidad.
Muchas personas en la argentina no saben porque es que este día no van a trabajar. Muchas personas piden a gritos que "vuelva la dictadura" por las mentiras que la televisión les cuenta. Nosotros, los libre pensadores, que tenemos estos espacios para expresarnos debemos tomar en nuestras manos su defensa y hacer todo lo posible por preservarlos. Seguramente entre 1976 y 1983 no hubiera podido tener mi blog, no porque no existiera Internet sino porque Carlos Adrían Garaventa hubiera desaparecido de la faz de la tierra si los dictadores leían las cosas que escribe.
Es por ello que hoy re publico aquí un pequeño texto que escribí el año pasado y publiqué en mi blog con el título Reflexiones a 33 años del golpe de Estado.
Espero que lo disfruten, les dejo un saludo y el mejor deseo que se puede dejar en está fecha... ¡NUNCA MÁS!

*****

DEL ESTADO Y DEL TERRORISMO DE ESTADO.
A 34 AÑOS DEL GOLPE MILITAR ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL APARATO ESTATAL Y EL GENOCIDIO ARGENTINO

Por: Carlos Adrián Garaventa

Contractualismo y Estado

Dar una única definición de Estado es una tarea realmente complicada puesto que no se puede pensar al Estado fuera de una determinada ideología y es justamente la ideología que uno tenga la que le de las pautas para definirlo. Si buscamos su definición en el diccionario este nos dirá que el Estado es el “cuerpo político de una nación; conjunto de instituciones destinadas a administrar un país y mantener el orden”. personalmente concibo al Estado como un ente jerarquizado cuya única finalidad es garantizar a las personas el goce de sus derechos para evitar de esta forma la “guerra”. Utilizo el termino guerra en el sentido amplio de la palabra, evitar la guerra significa impedir el ejercicio de la fuerza y la justicia por mano propia entre los individuos.
Si bien los contractualistas no son los “inventores” del Estado, podemos afirmar que han sido los principales teorizadores del mismo. Me detendré a explicar muy brevemente las ideas expuestas por Hobbes, Locke y Rousseau sobre el origen y la función del Estado.
Hobbes concibe al hombre como un ser violento y enfrentado a los otros hombres, en el estado de naturaleza descripto por Hobbes los individuos gozan de una absoluta libertad y en busca del bienestar personal reaccionan violentamente contra la libertad y los derechos de las otras personas. Con motivo de la inseguridad de la que es victima el hombre en este estado natural es que se firma el “contrato social” a través del cual se ceden al Estado (al que Hobbes llama el “Leviatán”) todos los derechos excepto el derecho a la vida. En la concepción absolutista del estado que tiene Hobbes, el Leviatán es una persona que concentra todos los derechos de las personas menos el derecho a la vida y los administra conforme su sabiduría para garantizarles a los individuos el único derecho que conservan que es el derecho a vivir.
Para Locke el estado de naturaleza es regido por una ley natural que surge de la razón, a través de la cual los hombres sostienen que son obra de Dios y por lo tanto propiedad de Dios. Además existe una armonía natural entre los hombres por la cual cada uno impulsado por su interés particular colabora con el bienestar general ya que según esta ley natural el bienestar individual se focaliza en el trabajo y no en la agresión. Pero esta ley natural se basa en la razón y por lo tanto aquellos hombres que no escuchen a su razón romperán el orden armónico de la sociedad natural y será necesario el pasaje a una sociedad civil mediante la firma del contrato social y proporcionar a los hombres el bienestar mediante un ordenamiento jurídico. El contrato social, según Locke, consiste en que todos los hombres conservan todos sus derechos menos uno: el derecho a hacer justicia por mano propia, este es el único derecho que se delega en el Estado y a través de esta facultad de administrar justicia es que el Estado garantiza el goce de los derechos a los individuos. A diferencia de Hobbes que plantea un Estado absolutista, Locke desarrolla un Estado en el que establece la división de tres Poderes: el Poder Legislativo dedicado a crear las leyes; el Poder Ejecutivo dedicado a aplicar la ley; y el Poder Federativo que regula las relaciones internacionales con los otros Estados.
Rousseau divide al estado de naturaleza en un estado natural primitivo y un estado civil. La conservación del hombre en el estado natural esta ligada a la “piedad natural”; esta piedad natural es la que garantiza la cooperación social entre los hombres y será el sentimiento fundamental que con la firma del contrato social permitirá la creación del “yo común“. pero el proceso de división del trabajo, la propiedad privada, la industria, el comercio y la multiplicación de deseos y necesidades se va a generar la degradación de la humanidad donde se pierde la piedad natural y se fomenta la envidia, el egoísmo y el constante estado de guerra. El contrato social trata de volver todo a ese estado de naturaleza primitivo basado en la piedad natural; este es un pacto de asociación y a la vez de sumisión ya que la voluntad general surge de la unión de todos y a la vez de la sumisión de todos al todo. Rousseau distingue entre “soberanía” y “gobierno” el soberano es el pueblo que se encarga de crear la ley reunido en asamblea, y el gobernante es quien aplica estas leyes; los gobernantes son revocables y están controlados por la asamblea popular. Con la firma del contrato social, según Rousseau, los individuos entregan todos sus derechos al soberano, es decir delegan todos sus derechos en la “voluntad general”.
Hasta aquí hemos visto rápida y superficialmente el origen del Estado podríamos dar una sencilla clasificación del Estado en Estado de derecho y Estado de facto. El Estado de derecho es aquel que surge de las normas establecidas en el contrato social; y por el contrario el Estado de facto es aquel que surge en violación a la normativa de dicho contrato, es decir se impone por la fuerza ante la voluntad de los individuos.

El terrorismo de Estado

De lo dicho hasta aquí podemos concluir en que la finalidad del estado es garantizar el bienestar general a través de los poderes que los individuos delegan en él.
Para lograr esta finalidad el Estado cuenta con un importante poderío económico, administración de justicia, fuerzas de seguridad, etc. El terrorismo de Estado consiste en utilizar este “Aparato Estatal” en la persecución y extermino de determinados individuos sea por razones políticas, raciales, religiosas, sociales, etc.
Generalmente se asocia al terrorismo de Estado con el Estado de facto, pero no necesariamente es el Estado de facto el único capas de cometer actos terroristas, ya que un Estado legalmente constituido según la normativa del contrato social (Estado de derecho) tiene iguales posibilidades de cometer estos actos genocidas.
La Convención para la prevención y sanción del delito de genocidio de 1948 receptada en nuestra Constitución Nacional en el artículo 75 inciso 22 establece que el genocidio es un delito del derecho internacional y lo define a través de la realización de determinados actos perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal, dichos actos son:

  • Matanza de miembros del grupo

  • Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo

  • Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial

  • Medidas destinadas a impedir nacimientos en el seno del grupo

  • Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo


Si bien del texto literal de la ley no surge que la destrucción de un grupo político o una clase social sea genocidio debemos interpretar que esto es así porque dicha convención se celebro teniendo en cuenta los actos realizados por el Nazismo y es por ello que no incluye otras formas distintas de destrucción de grupos determinados que se practicaron fuera del genocidio Nazi. Esto no impide a que la destrucción de grupos políticos o de clases sociales configure un crimen de lesa humanidad.


El terrorismo de Estado en Argentina


Antes de analizar la cuestión en particular en nuestro país es menester recordar que los golpes de Estado por dictaduras militares no son un fenómeno exclusivo de la Argentina. A mediados de la década de 1970 comenzó en America Latina un fenómeno derivado de la Guerra Fría y de la política que Estados Unidos implemento en los países americanos. Esta política estaba fundada en la “Doctrina de la Seguridad Nacional” basada en la lucha contra el comunismo no solo “fronteras afuera” sino que establecía que “había que defenderse de la amenaza del comunismo también “fronteras adentro”.
Durante la tercer presidencia de Perón el movimiento peronista se encontraba dividido en una facción de derecha y otra de izquierda. El enfrentamiento de ambas facciones llevó en 1973 al asesinato de José Rucci, líder de la CGT, dicho asesinato fue atribuido a la facción de izquierda del peronismo denominada Montoneros. Además de los enfrentamientos entre estas facciones hizo también su aparición la Alianza Anticomunista Argentina (triple A), un grupo para policial apoyado por José López Rega, ministro de acción social. La triple A se dedico a reprimir y asesinar militantes y activistas de distintas agrupaciones de izquierda (peronistas o no).
En ocasión del acto del 1° de mayo de 1974, Perón rompió relaciones con Montoneros, las violentas consecuencias de esta ruptura recaerían en su viuda María Estela Martínez de Perón (Isabelita), pues Perón murió dos meses después.
El gobierno de Isabelita combino un severo ajuste económico que tenía por objeto frenar la creciente inflación y afecto gravemente al sector asalariado de la sociedad con una política represiva ante los distintos movimientos revolucionarios que intentaban producirse en contra de su gobierno. La situación de violencia e inestabilidad llevó a que el 24 de marzo de 1976 las fuerzas armadas derrocasen a María Estela de Perón y comenzara así uno de los capítulos mas obscuros y tristes de nuestra historia.
El golpe del 76 instaló en el gobierno a una junta militar formada por los comandantes de las tres armas: el general Jorge Rafael Videla (nombrado presidente de la nación), el almirante Emilio Massera y el brigadier Orlando Agosti, que se autodenomino “Proceso de Reorganización Nacional”.
La política de la dictadura apuntaba a dos objetivos:


  1. En lo económico apuntó a favorecer los intereses de los grupos empresariales multinacionales con la apertura de la aduana, el no arancelamiento de las importaciones y la destrucción del sistema industrial de sustitución de importaciones desarrollado durante la primer y segunda presidencia de Perón. Para ello fue nombrado ministro de economía José Alfredo Martínez de Hoz, que era miembro de una tradicional familia de terratenientes y poseía una ideología liberal de ultraderecha.

  2. En lo social-político, siguiendo los dictados de la Doctrina de Seguridad Nacional la dictadura se dedicó a eliminar lo que llamaba la “subversión”. subversivo era para los dictadores toda persona que se atreviera a mostrarse en contra de los ideales totalitarios de ultraderecha que el gobierno de facto imponía.


El terrorismo de Estado en nuestro país consistió en utilizar el Aparato Estatal para eliminar la “subversión”.
El método utilizado por los dictadores consistió en la persecución política, la desaparición forzada de personas, la creación de campos de concentración que servían de prisión a los detenidos, el asesinato indiscriminado, el robo y venta de bebes y la eliminación de los derechos y garantías constitucionales. Con este método la dictadura lograba su objetivo final de dos formas: por un lado eliminaban directamente a los “subversivos” y por otro lado generaba un temor en la sociedad que se manifestaba en el “no te metas” que impedía a los ciudadanos el reunirse con el objeto de luchar en contra de los dictadores.


Juicio y castigo a los responsables


Sin lugar a dudas el juzgamiento de los ex represores ha sido el logro mas grande de los gobiernos del matrimonio Kirchner. Sin embargo debemos pensar que la dictadura militar fue un medio para conseguir un fin: el terrorismo de estado no fue mas que la metodología aplicada por los dictadores para eliminar a todo aquello que impedía la inserción del neoliberalismo en nuestro país, neoliberalismo querido y protegido por los grandes grupos empresarios que apoyaron y financiaron a la dictadura y que con una actitud verdaderamente hipócrita aparentaban ser los defensores de la democracia al llegar el gobierno de Alfonsín. Sin embargo no vemos a ningún tribunal juzgar a estos empresarios tan culpables del genocidio como los militares mismos.
Otro punto fundamental en esta cuestión es la no aceptación por parte de los ex represores de los crímenes cometidos, vemos que se amparan en la “teoría de los dos demonios” para eximirse de las responsabilidades penales afirmando que lo que aquí pasó fue una “guerra”; los vemos desconocer la autoridad de los magistrados alegando que su único juez es Dios. También resulta aberrante que tanto los ex represores como quienes los apoyan, y asta hacen manifestaciones en su nombre, afirman que estos juicios son una cuestión de la historia actual y prometen que un día “se va a dar vuelta la tortilla” y que todo volverá a ser como en aquella época.
Podemos concluir por lo tanto que los dictadores no se encuentran arrepentidos de sus actos, sino que los siguen justificando y si tuvieran la oportunidad volverían a cometerlos. Este es el principal defecto de los actuales juicios, el Derecho debe estar orientado a prevenir y no a castigar, es decir los juicios a los responsables deben estar orientados a obtener el arrepentimiento por los crímenes y no meramente castigarlos ya que a través de la admisión de los errores es que estas situaciones no volverán a producirse, los juicios a los ex represores no parecen solucionar el problema de fondo sino sólo avivar los odios ya existentes.
Si pretendemos que el “nunca mas” no sea sólo una frase debemos tomar conciencia de que algo estamos haciendo mal y solucionar el terrible problema que tenemos.

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viernes, 27 de noviembre de 2009

Una opción diferente para los estudiantes de derecho

Buenos días, tardes o noches (dependiendo del momento en que lea esto). Mi nombre es Carlos Garaventa y me han invitado a participar de este blog colectivo.
En este primer posteo que realizo quería compartir con todos sus lectores un pequeño escrito que publiqué hace un tiempo en mi blog "En Disidencia" y recibió muy buena crítica.
Espero que lo disfrute, saludos.


UNA FORMA DISTINTA DE APRENDER DERECHO DE FAMILIA Y SUCESIONES


Sin amigos nadie querría vivir, aun cuando poseyera todos los demás bienes; hasta los ricos y los que tienen cargos y poder parecen tener la necesidad sobre todo de amigos; porque ¿de qué sirve esa clase de prosperidad si se la priva de la facultad de hacer bien, que se ejerce preferentemente y del modo más laudable respecto de los amigos?
Aristóteles, Ética Nicomaquea (Libro VIII)


Dentro de los imponentes muros de la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires se pueden oír muchas “leyendas urbanas”. Por ejemplo que quien cuente las famosas columnas del edificio nunca se recibirá, la existencia de un prostíbulo en el subsuelo que fue cerrado al comenzar el siglo XXI o la maldad de un profesor de Derecho Romano que durante la última dictadura militar aprobaba a sus alumnos sólo si sabían contestarle cuanto media un pino promedio en Roma y la genialidad de un estudiante que muy inteligentemente le indico una altura con la mano diciéndole “mas o menos así” a lo que el profesor preguntó “¿cómo, tan bajito?” y el estudiante dijo “no se olvide que estamos en un primer piso”.
Una historia que nadie cuenta pero que merece serlo es la de una cátedra muy particular de la materia “Derecho de Familia y Sucesiones” es por ello que dedicare unas breves líneas a ella para que los afortunados a quienes llegue esta historia puedan experimentar nuevas sensaciones humanas en una de las casas de estudio mas inhumanas que existen (ver: “Un poco de humanidad en la facultad mas inhumana” en revista Vendetta N° 2, septiembre de 2007. P. 40 a 42) y darle el status de leyenda que debería tener.
La cátedra que estaba a cargo del recientemente fallecido Abel Fleitas en la comisión de los Drs. Pitrau y Vega sorprende a sus estudiantes desde el primer día cuando esperando en el aula a que llegue el profesor una persona entra y nos indica dirigirnos al aula magna de la facultad. En ese lugar el Dr. Osvaldo Pitrau comenzará a explicar en que consiste el curso a la vez que nos da la bienvenida. A los estudiantes -acostumbrados a aprendernos los artículos del código de memoria y rendir dos o tres parciales- nos llama poderosamente la atención el sistema de evaluación explicado por Pitrau, un sistema de evaluación constante (clase a clase).
Un fakir, dice Pitrau, duerme en una cama con 100 clavos porque de esa forma distribuye mejor el peso de su cuerpo ya que si durmiera sobre una cama de uno, dos o tres clavos éstos lo perforarían. Con esto quiere decir que es mejor una evaluación diaria que una, dos o tres evaluaciones parciales.
Ante lo desconocido el miedo de los estudiantes no se hace esperar, recuerdo que al terminar la presentación del curso una compañera consumida por la incertidumbre me preguntaba desesperada por el método de la cátedra, como si yo lo conociera, ya que le había adelantado que sabía con lo que me iba a encontrar. De la misma manera un amigo correntino a quien conocía por haber cursado otra materia juntos evaluaba la posibilidad de renunciar al curso al finalizar la segunda clase.
A apagar el incendio del temor llegaron los baldazos de agua del Dr. Alberto Vega quien explicaba que la cátedra funcionaba de la misma manera que un gimnasio: al principio siempre cansa y duele, pero cuando el cuerpo esta tonificado se vuelve tan natural como respirar.
La cursada se divide en dos bloques: uno de Derecho de familia y otro de Derecho de sucesiones. Durante el primer bloque la clase comienza con un trabajo práctico que suele durar de 15 a 20 minutos (siempre a libro abierto y con la bibliografía libremente elegida por el estudiante) luego la clase se convierte en un ferviente debate sobre la resolución de los casos en donde cada uno de los que integran el aula pone su cuota de conocimiento y actitud a la discusión. Para los que logran adaptarse a este sistema y entran al segundo bloque de la materia comienza el momento mas maravilloso en donde la tediosa tarea de estudiar el aburrido Derecho sucesorio resulta extrañamente divertida: aquí los profesores se toman una pequeñas vacaciones de su labor habitual y las estrellas del espectáculo pasan a ser los estudiantes a quienes se les exige que den clases en forma grupal pero se les prohíbe totalmente que esa clase sea algo común. Es en ese momento cuando personas de mas de 21 años de edad se ven obligadas a volver a ser niños y recuperar toda la imaginación perdida con los años para hacer algo lo mas original posible y sorprender al resto de sus compañeros al mismo tiempo que a sus profesores.
Al terminar la cursada nos sentamos en circulo y sacamos todo eso que llevamos dentro, decimos lo bueno y lo malo, lo que nos gustó y lo que nos desagrado con la misma sinceridad con la que hablábamos en cada una de las clases. En ese momento dije que era sin dudas lo mejor que había encontrado en la facultad pero que no era ni atípica ni la superación de lo otro. Mas allá de todo lo bueno que posee no supera la dificultad señalada por Duncan Kennedy en la enseñanza del Derecho: “Los estudiantes actúan efectivamente dentro de los canales construidos para ellos, haciéndolos aún más profundos, dándole a todo una pátina de aprobación y haciendo que la complicidad penetre en la historia de vida de cada uno” (“la educación legal como preparación para la jerarquía” en revista Academia N° 3, otoño de 2004. P. 118). Describí a la cátedra como una cátedra “touch and go” en donde todo se realiza en un marco de rapidez absoluta (al igual que el ejercicio de la profesión de abogado) en donde no queda tiempo para buscar una vuelta de tuerca más en la solución de conflictos; pero esto se debe a la crítica general que hago de la enseñanza del Derecho la que, según mi parecer, debe estar orientada a fomentar la investigación para realizar mayores aportes a la ciencia jurídica. A pesar de eso, se que el camino es largo y el paso que se da en esta materia es muy grande y no debemos olvidar que todo gran fuego comienza de una pequeña chispa.
Se generan lazos de amistad muy fuertes entre los estudiantes y estos también con los profesores. Es tan así que una semana después de terminar el curso organizamos una fiesta que emuló a la famosa obra de Platón “El banquete” (metafóricamente hablando) en donde, mientras el vino (vodka) pasaba de mano en mano todos hablamos del amor pero no a través del discurso como lo hace el filósofo griego sino con el baile, los abrazos y la charla de borracho.
Uno de los profesores (el Dr. Petersen) nos decía constantemente que nos iba a costar decir adiós y la verdad es que se equivocó, decir adiós no le costó a nadie porque nadie lo dijo. Y si bien es verdad que duele el saber que no vamos a tener otra experiencia como ésta es un dolor que no produce tristezas sino la gran alegría de tenerlo, como dice el poema del Gustavo “chizzo” Napoli:

Esta lloviendo pero yo veo un día de sol,
imagínense ustedes, imaginen como estoy.
Embriague mi alma y ya no siente dolor,
aunque afuera llueve yo veo un día de sol.
Si la tristeza vuelve y mañana es peor,
eso será mañana, por hoy llueve con sol.
(Napoli y Vera “Estaciones de tinta negra” Distal, Bs. As. 2005. P. 11)

Esta cátedra logra, sin dudas, cosas maravillosas: que el estudiante tenga ganas de ir a cursar de 21:30 a 23:00, que nunca sepas con que te vas a encontrar, que profesores y estudiantes discutan en pie de igualdad, que las diversas opiniones sean escuchadas y respetadas, que el conocimiento individual de cada uno contribuya a engrandecer el conocimiento general de todos, que estudiantes y maestros puedan divertirse a la ves que enseñan y aprenden, que el saber se transmita a la vez que se adquiere y viceversa, que quienes nunca hayan estudiado en grupo tengan su primera vez, que quienes no conocían “la parlante” la conocieran, que las primeras impresiones no sean las definitivas (como me decía una compañera unos días después de terminar la cursada: “Garaventa cuando recién te conocí te odiaba y ahora te amo”), etc. etc. Pero por sobre todo que seamos una gran familia.

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