viernes, 27 de febrero de 2009

Can you imagine...?

Una de las escenas más clásicas del ícono de la representación de los abogados en el universo Simpsons: Lionel Hutz.



"(...) if there is one thing America needs is more lawyers... Can you imagine a world without lawyers?... Brrr..."

("si hay una cosa que Estados Unidos necesita es más abogados... ¿Se imaginan un mundo sin abogados?... Brrr...")


Algunos datos sobre el "Law-talking guy":

§ Se suele decir que Matt Groening -el creador y cerebro de los Simpsons- se inspiró nada más y nada menos que en Herbert Lionel Adolphus Hart (el mismo), de quien se rumora que su capacidad como litigante era inversamente proporcional a su talento como filósofo del Derecho, para dar vida al personaje.

§ La formación académica de Hutz es excepcional, pues estudió en Harvard, Yale, el MIT, Oxford, la Sorbona y el Louvre (se que arruino el chiste pero... lo hago por si las moscas: el MIT no tiene facultad de Derecho, y el Louvre, bueno, el Louvre es el Louvre).

§ La firma de Hutz no podía tener un nombre más honesto: "I Can't Believe It's A Law Firm (TM)" ("No puedo creer que esto sea una firma de abogados (marca registrada))", y sus tarjetas de presentación tenían el valor agregado de convertirse en esponjas cuando se sumergian en agua.

§ El personaje de Hutz no ha vuelto a hacer su aparición en los Simpsons desde que en 1998 Phil Hartmanm, el actor que le daba voz, falleciera. Sin embargo, como lo dicen en este post del Law Blog de The Wall Street Journal, su recuerdo se mantiene presente.

§ Si tienen el tiempo y quieren conocer más a fondo a Miguel Sánchez (nombre que se le diera a Hutz en un capítulo en la versión doblada para Latinoamérica), pueden acceder a este espacio de The Simpsons Archive dedicado al personaje.

§ También les recomiendo leer el artículo "The Law of the Simpsons", escrito por Larry Wertheim, que inevitablemente toma como referencia la figura de Lionel Hutz.
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Referencia obligada: el más reciente post de Operación derecho

Cortico: el más reciete post de Operación Derecho, blog publicado por Eduardo Daneri y Cristian Penna, argentinos ambos, abogados ambos y penalistas ambos, titulado "Sobre la importancia de la información en los blogs", transcribe un doblemente valioso (por lo breve y sustancioso)aparte del prólogo del libro "Hitler ganó la guerra" de Walter Graziano.

Cristian, autor de la entrada, toma como excusa la permanente crítica que enfila sus vituperios contra la veracidad y la calidad de la información publicada en los blogs, para compartirnos el excelente texto de Graziano y su voto a favor de cómo la red puede contribuir a la documentación de una historia más honesta y oportuna.

¡Recomendadísimo!

§ Enlace al texto de la entrada en Operación Derecho
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martes, 24 de febrero de 2009

La necesidad de identificar a los blogs

Autor: Jose Ramón López - Bloguerlaw

I.- El concepto de ISSN e ISBN

El ISSN (International Standard Serial Number / Número Internacional Normalizado de Publicaciones Seriadas) es un código numérico reconocido internacionalmente para la identificación de las publicaciones seriadas. El ISSN puede utilizarse siempre que haya que recoger o comunicar información referente a las publicaciones seriadas, evitando el trabajo y posibles errores de transcribir el título o la información bibliográfica pertinente.

El ISSN identifica sin ambigüedades ni errores la publicación seriada a la que va asociado. Es el equivalente para las publicaciones seriadas de lo que es el ISBN para los libros. El ISSN consta de ocho cifras (la última de las cuales es un dígito de control) y no incorpora ningún otro significado más que la identificación de la publicación seriada: no contiene prefijos que indiquen el país de publicación ni el editor.

Los ISSN son directamente asignados por el Centro Nacional ISSN del país de publicación. En el caso de España, la gestión de los ISSN corresponde a la Biblioteca Nacional. El ISSN está indisolublemente asociado al título de la publicación y un cambio en el título implica siempre un cambio de ISSN. Mientras el título no sufra cambios o variaciones el ISSN se mantiene y debe imprimirse en cada fascículo o volumen de la publicación; si el título cambia (aunque sea mínimamente) es necesario solicitar un nuevo ISSN y no se debe seguir utilizando el anterior.

A cualquier publicación seriada, que se define como aquella que bajo un título común se publica en partes sucesivas y para la que en principio existe la intención de que continúe indefinidamente. Normalmente va numerada y/o lleva designación cronológica. Son publicaciones seriadas: revistas, periódicos, boletines, publicaciones anuales (informes, anuarios, directorios, etc.), memorias de sociedades, actas de congresos periódicos, transacciones, etc.

También pueden considerarse publicaciones seriadas las series de monografías. Las publicaciones editadas en partes pero que tienen una fecha de finalización predeteminada o un número de partes preestablecidas a priori (v. gr. las colecciones de fascículos o una revista que, con motivo de algún aniversario, sólo se vaya a editar un año) no se consideran publicaciones seriadas y por tanto no son susceptibles de tener ISSN.

Las publicaciones seriadas pueden estar editadas en cualquier soporte. Son publicaciones seriadas no sólo las editadas en papel sino aquellas publicaciones electrónicas on-line, CD-ROMs, disquetes, microfichas, etc. que formen parte de una serie que cumpla con los criterios arriba establecidos en la definición de publicación seriada. Si un mismo título se edita en varios soportes a cada uno de ellos le corresponderá su propio ISSN. Si una publicación seriada se edita en varias lenguas, a cada una de las ediciones le corresponderá un ISSN distinto. Si una publicación seriada tiene un suplemento y éste lleva su propia numeración, independiente de la de la publicación principal, también le corresponderá su propio ISSN, distinto del de la publicación de la que depende. La obtención del ISSN es voluntaria y no genera ningún tipo de derecho derivado de la propiedad intelectual.

En base a ello, las publicaciones on line divulgadas bajo el formato de una bitácora son aptas, a mi juicio, para solicitar un ISSN, en base al anexo I denominado “Recursos continuados” del Real Decreto 2063/2008, de 12 de diciembre, tal como se apunta más adelante. Por tanto, parece ser que el dilema se centra en la prohibición que el legislador ha impuesto referente a la obtención de un ISBN para estas publicaciones por la falta del reconocimiento de este formato.

II.- Algunas consideraciones legales. La desafortunada calificación jurídica del formato blog

La regulación básica en España se integraba por la Disposición. Derogatoria Única del RDLEG 1/1996, 12 abril, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (B.O.E. de 22 abril) que declara la vigencia del Decreto 2984/1972, por el que se establece la obligación de consignar en toda clase de libros y folletos el número ISBN y que se encuentra actualmente derogado por el Real Decreto de 12 de diciembre de 2008. Asimismo hay que tener en cuenta la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la lectura, del libro y de las bibliotecas, desarrollado el artículo 8 por el Real Decreto 2063/2008, de 12 de diciembre, por el que se desarrolla la Ley 10/2007, de 22 de junio, de la Lectura, del Libro y de las Bibliotecas en lo relativo al ISBN.

Hasta la aprobación de este Reglamento existieron en la red algunas iniciativas tendentes a incorporar este número de identificación a los blogs o bitácoras. Así, por ejemplo, José Ángel García Landa∞, profesor de Filología Inglesa de la Universidad de Zaragoza, en Aragón, España, solicitó el ISSN para su blog, recibiendo la siguiente respuesta:“La decisión de no asignación de ISSN a los blog fue tomada por el Centro Internacional ISSN debido a su tipología”. Esta negativa a la asignación de números ISSN no es exclusiva de la administración española, solicitudes similares realizadas en otros países han sido igualmente rechazadas.

Este rechazo dio lugar al nacimiento de una iniciativa llevado a cabo por Fernando Tricas García que ideó el IBSN y creó el blog del proyecto. El IBSN (Internet Blog Serial Number / Número de Serie de Blogs de Internet) consta también de diez cifras, e identifica los blogs (weblogs o cuadernos de bitácora) de Internet. Sin embargo, después de gozar de una cierta popularidad este proyecto en la actualidad ha caído en un profundo estado de letargo.

Retomando la promulgación del Real Decreto 2063/2008, el cual entró en vigor hace poco más de dos meses, el legislador reconoce por primera vez la existencia de los blogs. Así el artículo 1.3 establece que: “De acuerdo con las recomendaciones y orientaciones internacionales, deben incorporar ISBN aquellas publicaciones que se recogen en el anexo I de este real decreto; asimismo en el citado anexo figuran las publicaciones exentas.

En el citado anexo I, dentro de la sección “publicaciones que no deben utilizar el código ISBN” se encuentran excluidos los blogs o bitácoras calificándolos como tablones de anuncios digitales en estos términos: “Tablones de anuncios electrónicos (blogs, tablones de noticias por Internet, salones de chat, etc.).”

Resulta evidente que el legislador carece de una conceptualización jurídica de los blogs. Ello hubiese evitado la utilización de una calificación desajustada, impropia e imprecisa de la naturaleza de los blogs. Un tablón de anuncio digital es una página Web cuyo contenido está formado por la inserción de cientos o miles de anuncios agrupados en diferentes categorías y gestionados por empresarios sociales sujetos a la obtención de un beneficio económico. Definición que a todas luces no encaja, precisamente, con la naturaleza propia de un blog.

De todas formas, a mi juicio, hubiese sido más acertado incluir a los blogs dentro de la categoría denominada en el anexo I Recursos continuados. Así define la norma esta categoría: “Son publicaciones que se pone en circulación a lo largo del tiempo sin una fecha de finalización predeterminada normalmente difundida en ejemplares sucesivos o integrados tales como publicaciones de hojas sueltas, soportes electrónicos sucesivos y sustitutivos y sitios web que se actualizan de forma continua, pueden utilizar como código de identificación el ISSN.”

Ahora bien, la pregunta que debemos formular es si es necesario para un blog contar con un ISSN o un ISBN. Para encontrar una respuesta adecuada deberíamos desdramatizar el asunto en cuestión. En primer término, parece claro que esta necesidad gira entorno a la posible comercialización de los contenidos publicados en los blogs. Digo que se debería desdramatizar esta cuestión de la comercialización porque la misma dirigida a la obtención de un beneficio, en forma de reconocimiento personal o económico, bien puede conseguirse por otros medios, como la publicación de estos contenidos en formato libro.

Más relevante resulta la necesidad de contar con el uso del ISSN o el IBSN para la consecución de una gestión eficaz de las bases de datos. De esta forma se lograría una identificación, en cualquier parte del mundo, de forma exacta y unívoca, de los contenidos digitales publicados en cualquier bitácora que facilitaría la identificación, gestión, control y búsqueda de dichos contenidos. Asimismo, la asignación de estos números constituye un método de comunicación rápido y eficaz para que editores, distribuidores y libreros identifiquen de forma precisa, segura e inmediata dichas publicaciones y que faciliten la comercialización de las mismas.

Así la construcción de esta base de datos fomentaría la investigación, la ordenación y catalogación de los contenidos digitales. Desde este punto de vista, resulta necesario apuntar la idoneidad de este sistema de registro, tanto para el mundo editorial como para el mundo bibliotecario y como no para la blogosfera.

Para finalizar, señalar la tenue importancia que debe predicarse de que el legislador sea consciente de la existencia de los blogs, aunque realice una inoportuna calificación jurídica de los mismos, a todas luces alejada de la realidad. Debemos ser conscientes todos los blogueros que las múltiples formas que suelen adoptar las bitácoras (recuérdese la reciente aparición de blogs políticos, lanzados con la única finalidad de promocionar una campaña electoral) resultan ser enormes barreras que dificultan una coherente elaboración de la conceptualización de los blogs. Por lo menos, la ley no cierra la posibilidad de asignar ISSN a publicaciones seriadas hechas en formato bitácora. En nuestras manos se encuentra conseguirlo.

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lunes, 23 de febrero de 2009

BLAWGERS: ¿EXHIBICIONISTAS INTELECTUALES?

Por Francisco Bermúdez Guerra, también publicado en su blog jurídico.
¿Somos los blawgers exhibicionistas intelectuales?, ¿para qué tener un blog jurídico?, ¿queremos volvernos famosos?, ¿queremos salir del anonimato?, ¿los que ya son famosos quieren ser más famosos?, ¿queremos expresar nuestras ideas, y que todos sepan cómo pensamos?, ¿buscamos mostrar nuestra capacidad para exhibir nuestra inteligencia? ¿...o nuestra bobada?. Muchas preguntas para un solo post, pero a veces pienso que el blog sí sirve para exhibir, pero también para ayudar, y para molestar, incluso.

¿Somos los blawgers diferentes a otros bloggers? creo que no, porque todos los que tenemos estos espacios en la red tenemos algo de exhibicionistas, y no de aquellos que se paran en un parque con una gabardina para ahuyentar, sino de aquellos que no temen mostrar lo que piensan en público, o que quieren que los demás sepan cómo piensan.

Algún lector de este blog, algún día molesto porque mis posiciones políticas no coincidían con las de él me dijo (más o menos así): "Tus posts son muy aburridos, publica jurisprudencia o doctrina, o algo de actualidad que sirva...", y yo le respondí (también más o menos así): "Si no le gustan mis posts de malas.....". Claro, porque los bloggers y los blawgers publicamos en nuestro blog lo que se nos dé la gana, obviamente sin causarle un daño a alguien (teoría del abuso del derecho), pero sí, en estos espacios lo que prima es la libertad de expresión, para exhibir nuestro pensamiento, nuestras posiciones jurídicas, nuestra libertad creativa, para publicar lo que queramos, lógicamente la responsabilidad nos llama a ser serios, a ser servidores de nuestros lectores para que nuestros espacios sean agradables, pero eso no significa que debamos pensar como nuestros lectores para tener más visitas o más popularidad.

El blawger es libre, incluso de exhibir, de poner a la luz sus ideas, de que todos sepan cómo piensa, o por lo menos de saber cómo piensa sobre ciertas cosas. ¿Esas exhibiciones pueden servirle al lector? sí y no, pueden servirle a quien piensa, al que no piensa no le servirá de nada.

El blawger utiliza esta maravillosa herramienta tecnológica para exponer en público sus ideas, para propagarlas, para que lo critiquen, para que lo feliciten, para que lo amen, para que lo insulten (como a mí me ha sucedido varias veces), en fin, para sacar al día lo que piensa en las noches de insomnio o en la oscuridad de la reflexión individual.

Los blawgers sí somos exhibicionistas intelectuales, no tenemos miedo a que copien nuestras ideas, a que nos amen, a que nos insulten, a que nos critiquen. Somos atrevidos, porque utilizamos la palabra para conmover las inteligencias, cuando en el mundo del Derecho la mecanicidad se ha impuesto y los abogados se han tragado máquinas registradoras y sacan recibos de pago en masa, el blawger se atreve a pensar, a pensar en publicar posts, en seguir exhibiendo sus ideas, cualesquiera que sean, el blawger es un atrevido, y los atrevidos son los que transforman las sociedades. ¡ Saludos a mis compañeros blawgers!


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Slumdog Millionaire y un blawg indio


La India esta de moda, ayer la pelicula¨Slumdog Millionaire¨, traducida Quiero ser millonario puso de nuevo los ojos del mundo en la India y la ciudad de Bombay. La pelicula ganó ocho óscares de la Academia, entre ellos a la mejor pelicula, mejor Director, mejor guión y mejor fotografia. (Información de El Tiempo aquí - Heber Joel comentó la peli aquí). Sin embargo, la película ha sido criticada en la India, y especialmente en el barrio Dharavi de Bombay, el más grande de la India y en donde fue filmada, porque el título de la película traduce ¨perro de suburbio¨(slumdog).

Para seguir con la moda de la India, comparto con ustedes el Blawg de un joven abogado indio de la Universidad de Delhi, que también le gusta el periodismo y la política. El nombre del Blawg es Lawyerjourno y esta en inglés. A pesar de que en su portada muestra la estatua de la libertad, y parece muy americano, se enfoca en el derecho indio. Dentro de los post recomendados se encuentran: Homeless People in India, Mangalore Pub attack, una critica a los ataques a las mujeres que asisten a los pubs en la India, y Right to manage religious affairs, sobre la libertad de cultos en la Constitución India. También son interesantes sus resumenes de la teoría de la justicia de John Rawls, El concepto de derecho de H.L.A Hart, la teoría pura del derecho de Hans Kelsen, la teoría jurídica de Roscoe Pound y el resumen del caso de los Exploradores de Cavernas de Fuller (aqui los posts mencionados).

La Corte Suprema de la India ha sido, como saben muchos, ejemplo para los desarrollos de la Corte Constitucional Colombiana en materia de derechos sociales y derechos fundamentales, por ello es bueno mirar que se esta discutiendo y pensando en uno de los países más sorpredentes y maravillosos del mundo. (Aqui el link de la Corte Suprema de la India)

Invitaremos al joven abogado indio para que haga parte de Blawgers Internacionales (B.I.) ya les comentaré si aceptó la invitación.

Por ahora los dejó con el trailer de la pelicula ganadora para que no se la pierdan. Su director Danny Boyle, ganador al Oscar al mejor director la noche de ayer, dirigió también la recordada pelicula Trainspotting.


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viernes, 20 de febrero de 2009

SIEMPRE PENSANDO EN BI

DESDE BUENOS AIRES REPORTANDO EL ENCUENTRO 1.5 - 2009

(TE GANAMOS GONZALO)

Antes de venir a casa nos habíamos encontrado con Carlos Javier en El Danzón, un bar muy bueno que queda a un par de cuadras de casa.




Después pasamos por casa, desde donde filmamos este video
para reportarnos a BI,
y donde le regalé dos ejemplares impresos de No Hay Derecho a Carlos.



video

Y de aquí de casa nos fuimos a comer a Dadá
con Dieguístico Goldman








No teníamos cámara, así que sólo ponemos
estas fotos del restaurante vacío.

Comimos como los dioses, y las mujeres se charlaron todo.
Después Don Diego, todo un caballero, me depositó en casa
y luego partió a llevarlos a Carlos Javier y señora.



Y eso es todo lo que puedo reportar.
En vivo desde Buenos Aires, AB para BI



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lunes, 16 de febrero de 2009

¡Pidan no mas!

por Carlos Javier

Hace algún tiempo Gonzalo y Mariana me propusieron hacer un taller básico sobre cuestiones técnicas para bloggear. Por cierto, tengo que disculparme con ellos por no haber hecho hasta ahora otra cosa distinta que guardar silencio. No crean que me hice el de la vista gacha para intentar pasar de agache, no no no, la verdad es que he pensado bastante en el tema desde entonces.

Si bien no he cuadrado nada parecido a algo que pudiera llamarse "taller", si quisiera saber cuáles pueden ser esas cosas sobre las que más les interesa saber: modificar la plantilla, cambiar la plantilla, agregar widgets, subir presentaciones, sumarse a twitter, qué se yo, por ejemplo; pues así, conforme vaya conociendo sus pedidos, puedo ir preparando algunos videotutoriales, o cositas parecidas, tal cual como el que hice para explicar como enlazar un archivo .pdf, que surgió como respuesta a una pregunta hecha por Alberto en "el Taller".

Por esa razón publico esta entrada justamente para que me escriban a través de los comentarios sobre sus inquietudes.

Dicho esto, quedo pendiente de sus comentarios. Ah, y por cierto, no se cohiban de preguntar y de pedir algo, que lo que se hace, se hace con mucho gusto.

Saludos!
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viernes, 13 de febrero de 2009

Todos para China al Congreso Mundial de Filosofía del derecho 2009


Desde el año pasado ya se había confirmado que el XXIV Congreso del Instituto de Filosofia del derecho y filosofia social (IVR), que se celebra cada dos años, se realizaría en Pekin - China del 15 al 20 de septiembre de 2009. Hoy me enteré de que ya estaba listo el programa, gracias a la información del blog amigo Filosofía contemporánea, después se quejan de que los blogs no sirven para nada...

Es ya tradición que los filósofos de todo el mundo se reunan en este evento para participar y escuchar a los más reputados teóricos como Habermas, Ferrajoli, David Held, Will Kymlicka, Neil McCormick, Boaventura de Sousa Santos, William Twining, Nancy Fraser, Itaru Shimazu, Iris Young, Juan Ramón Capella, Francisco Laporta, Uma Narayan, Günther Teubner, Aulis Aarnio, Manuel Atienza, Zenon Bankowski, Eugenio Bulygin, Susan Haack, Mark van Hoecke, Takao Katsuragi, Larry May, Krzysztof Motyka, Fred Schauer, Jan Sieckmann, Francesco Viola, Jan Woleński, entre otros.

Los temas que ha tratado el Congreso Mundial de Filosofía del derecho han estado relacionados con la globalización, por ejemplo en el 2005 en Granada - España se tíutlo el Congreso ¨Derecho y justicia en una sociedad global¨ y en el 2007 en Cracovia - Polonia, se titulo "Derecho y culturas jurídicas en el siglo XXI: Diversidad y Unidad". Para cada Congreso se entrega un premio a la mejor ponencia, por ejemplo en la versión XXII que se realizó en Granada, el galardonado fue el profesor japonés Hiroide Takikawa con su escrito: ¨¿Podemos justificar el Estado de bienestar en la era de la globalización? (Can we justify the welfare state in an age of globalization?).

El XXIV Congreso que se realizará en Beijing este septiembre, se titula ¨Global Harmony and Rule of law¨. Ya estan confirmados como ponentes Joseph Raz de la Universidad de Oxford, Robert Alexy de la Universidad de Kiel , Carold Gould de la Universidad de Temple en Estados Unidos, Morimura Susumu de la Universidad Hitotsubashi de Japón, Upendra Baxi de la Universidad de Warwick en Inglaterra, Ionna Kucuradi de la Univesidad Maltepe de Turquia, Antoine Garapon del Instituto de Altos estudios de Justicia de Francia y Xin Chunying de la Comisión de Asuntos legales del Congreso de la República Popular de China.

Se pueden mandar ponencias hasta el 15 de junio de 2009. Si quiere participar en el Premio para la mejor ponencia de un Young Scholar tiene que ser menor de 35 años, las condiciones aquí. Nuestro colega de la Universidad Externado Carlos Bernal Pulido ya esta entre los ponentes de las Mesas de trabajo.

Solo extrañando que al Dr. Luis Villar Borda, no pudiera ir a este Congreso, le hubiera encantado asistir, especialmente porque se realiza en una de sus ciudades favoritas Pekín.

Toda la información sobre el Congreso pinchando aquí.
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lunes, 9 de febrero de 2009

Algo de humor: el por qué muchos estudiantes de ingeniería terminaron siendo abogados

... o por qué muchos abogados... terminamos siendo abogados.

Se trata de un mail que me llegó hace ya buen tiempo, y que hoy, por esas raras caUSalidades de la vida terminé recordando. A lo mejor y muchos de ustedes ya lo conocen, pero estoy seguro que no tendrán ningún problema en echarle un vistazo de vuelta.

Por cierto, que buena cosita esta del Scribd.

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domingo, 8 de febrero de 2009

Autopicotazo: Los ‘opinators’

Hoy, luego de esta interesada oleada de liberaciones unilaterales, me enfrento a que cada vez más estamos llenando de opiniones lo que debiera ser un espacio de información fáctica. Llevo una semana leyendo diarios colombianos, blogs y discutiendo con la familia cercana sobre dos temas principales: el pico y placa de dos días completos en Bogotá, y las declaraciones de Alan Jara, luego de su liberación.

Para quienes no se encuentran familiarizados con el concepto del “pico y placa”, se trata de una medida administrativa propia de la potestad de policía que posee el alcalde, para restringir el ejercicio del derecho de circular por las vías de la ciudad con el vehículo automotor de su propiedad. La razón de ser es por el exceso de vehículos en comparación con los kilómetros de vías en la ciudad. Inicialmente, la medida se adoptó en Bogotá por un lapso de 2 horas en la mañana, y otras 2 horas en la tarde. Más adelante la medida se amplió a 3 horas por la mañana y otras 3 horas por la tarde. Hace algunos días, el alcalde mayor de Bogotá ha ampliado la medida a 14 horas por día, aplicable dos días a la semana a cada vehículo. La medida ha generado escozor en varios sectores de la población.

De otra parte, nos encontramos con lo ocurrido una vez fuera liberado el ex gobernador del Meta (Departamento colombiano) Alan Jara. El político, al ser entrevistado el día de su liberación, ha dado una serie de declaraciones que algunos han tildado de pro-FARC. Otros, como yo, consideran que las declaraciones son opiniones subjetivas emitidas bajo un punto de vista que quienes juzgamos no hemos vivido. Ha debido Jara dar otra declaración a la prensa, explicando su posición respecto de las FARC. Dice él que el día de su liberación, no se le expuso el tema, y por lo tanto no se fue lanza en ristre contra ellos, pero que claramente no se siente agradecido ni posee simpatía por quienes le robaron tantos años de su vida.

Respecto de cada uno de estos puntos habré de referirme en el futuro, esperando que los apasionamientos cedan un poco más, puesto que en un país polarizado como el nuestro, definitivamente hay que esperar a que éstos disminuyan para que el residuo caiga al fondo del vaso, y únicamente floten los argumentos.

Traigo al tema a colación, puesto que estos dos temas han dado de qué hablar, y de qué escribir. Los medios de comunicación se han enfrascado en estas dos “chivas”, que sin duda son importantes y merecen ser tratadas. Sin embargo, considero que el hecho de que un tema merezca ser tratado no es sinónimo de andar emitiendo juicios de valor a diestra y siniestra, según el hígado de quien los emita. Es cierto que la libertad de expresión es un derecho fundamental, y también rige en Colombia la libertad de prensa (al menos por ahora). Los derechos implican responsabilidades y obligaciones correlativas. Incluso el contrato de donación implica obligaciones para el donatario. Sin embargo, la irresponsabilidad parece ser la regla. Los medios de comunicación tradicionales habitualmente desconocen aquello de la “responsabilidad social” de su función. Les gusta mucho más hablar de quienes coartan la libertad de expresión.

Hemos visto de qué manera los medios condenan y absuelven a las personas conforme a la versión que les parezca, en determinado momento. Hemos visto también de qué forma los foros virtuales de periódicos y revistas se han convertido en una sartén donde se cuecen insultos de toda índole. Todos nos hemos convertido en ‘opinators’, como lo menciona Gaturro en la tira cómica que aquí anexo.

Imagen tomada de: www.gaturro.com

No tengo claro si el creador de la tira cómica pretendía con el término ‘opinator’ dar un significado especial a quienes opinamos acerca de todo, pero yo lo tomo como una especie de mezcla entre ‘opinante’ y ‘terminator’, refiriéndonos acerca de quienes buscan destruir con sus opiniones. Al respecto, ello me lleva a realizar un examen de autocrítica tendiente a saber si encajo allí, o no. Soy conciente que este espacio, titulado “Picotazos de Gaviota” es un escenario diseñado para hacer críticas sobre justicia, derecho (que no es lo mismo), política y temas afines. En efecto, gran parte de las críticas que aquí se plasman se realizan con un ingrediente corrosivo que busca enfatizar la gravedad de lo que se discute. ¿Será que ello me convierte en un ‘opinator’? Preliminarmente, podríamos afirmar que sí, aunque mi alma aviar espera que no se así.

Espero que mi felino filósofo citado el día hoy, nos mueva a todos a revisar cuáles son esos límites entre el inconformismo y el destruccionismo. Otro día más de insomnio para el suscrito… Es un año importante para los blawggers, que nos habremos de reunir para discutir esta clase de temas el próximo mes de agosto. Los blogs ganan espacio y participación y eso más allá de ser una inmensa alegría, conlleva la responsabilidad de poder medir el alcance de nuestros planteamientos. Así como análogamente abogo porque el trabajador que detente mayores responsabilidades devengue un mayor salario, visto desde la óptica laboral, también debo luchar porque quienes tenemos algún (mucho o poco) margen de difusión, asumamos la responsabilidad que ello conlleva, desde la óptica de la libre expresión.

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viernes, 6 de febrero de 2009

Jacques Verges, Abogado del Terror

En los últimos días vi el documental "L'avocat de la terreur" de Barbet Schroeder en el cual se cuenta la historia del controversial abogado francés Jacques Vergès. El documento fílmico recorre la vida de este jurista que ha defendido los delincuentes más temidos y las causas más cuestionadas. El documento recorre a través de una larga entrevista a él y múltiples testigos de sus acciones, gran parte de los hechos más relevantes de los últimos 60 años en el mundo. Vergès fue parte de la resistencia. Luego adhirió al partido comunista, mientras terminaba sus estudios de derecho.

Su vida profesional se inició defendiendo los terroristas del FLN en Argelia durante la guerra que se libró entre aquel grupo y el país galo. De ese paso quedó su matrimonio con el símbolo del "terrorismo" o de la"resistencia" argelina, Djamila Bouhired.

A seguida cuenta, se narra su compromiso con la O.L.P ( Organización para la liberación de Palestina), su labor de abogado en los casos de los secuestros de los aviones en Atenas y Londres por parte de comandos palestinos y en la defensa de algunos sátrapas africanos. Con posterioridad, se explica su desaparición entre 1970-78, sus visitas constantes a los Kmers Rouges de Pol-Pot, su defensa a Carlos "El Chacal", su compromiso con los miembros de la Bande de Baader, su defensa al ex criminal nazi Klaus Barbie "El carnicero de Lyon", la defensa de Slodovan Milosevic y, su acto de apoyo al dirigente nacionalista del partido radical serbio Tomislav Nikolic.

El filme es interesante y espeluznante en la medida en que muestra la justificación permanente de un abogado frente a hechos y personas reprochables. El filme me trajo a la mente la novela de Jonathan Littel "Les bienveillantes" en la medida en que el personaje en esa historia, un oficial nazi de los SS , justifica argumentativamente en primera persona los crímenes contra los judíos. A su manera, el filme muestra a Vergèr firme en sus convicciones y atinado en sus justificaciones. Sin embargo, su oscuridad se percibe en cada una de sus argumentos. Es allí, en esas expresiones, en donde se encuentra la frontera entre aquello que acepta la conciencia y aquello que rechaza.


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martes, 3 de febrero de 2009

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!


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Sobre los motivos para ser abogado

(DESDE EL PAÍS DE LA LIBERTAD)

Por John DOE*

(*) Este libelo fue escrito hace 15 años en New York, se han omitido las notas






I. INTRODUCCIÓN

I. Hay tantos motivos para ser abogado como para no serlo, aunque quizá haya más motivos para no serlo. Algunos de los motivos son, entre otros, querer ser abogado litigante, profesor, consejero de empresas, abogado de divorcios o de testamentos. Otro es querer ser juez. Y esto significa, entre otras cosas, decidir sobre la vida de muchas personas. O querer ser juez de la Corte Suprema, lo que significa decidir sobre muchísimas más personas.

Lo que nunca he podido entender, sin embargo, es por qué uno de esos motivos, en ciertos casos, está relacionado con ser una persona despreciable. Paso a explicarme.

Ser juez de la Corte Suprema, por ejemplo, puede significar varias cosas. Una de ellas es detentar un poder discrecional sobre un montón de pobres diablos, como, por ejemplo, la gran mayoría de los perseguidos penalmente. Y digo sobre un montón de pobres diablos porque no es sobre todos. La Corte menemista, como VERBITSKY ha demostrado en su libro Hacer la Corte, ha sido una buena muestra de que hay cosas que no se hacen y personas que no se tocan. Su obsecuencia con el poder ejecutivo ha sido patética. Todo fue posible en las comarcas del menemismo después del fin de la historia, y nada indica que las cosas vayan a cambiar sustancialmente durante el reinado del futuro suegro de SHAKIRA. Pero no es a la voluptuosa argentina menemista a quien me quiero referir, sino a la Corte Suprema del gran país del norte.

II. El gran país del norte, símbolo de la libertad para muchos de los liberales vernáculos, que jamás han entendido lo que significa el liberalismo, se caracteriza, en los últimos tiempos, por una severidad inusual en cuanto a la justicia penal se refiere. Por otra parte, es justo destacar que muchas de las injusticias cometidas a diario por el sistema de justicia penal estadounidense son viejas prácticas cuyos orígenes datan de épocas inciertas. El racismo con que se construyen muchas de las decisiones diarias de la justicia penal, en todas sus instancias —legislativa, ejecutiva y judicial— es un fenómeno analizado por un sinnúmero de trabajos e investigaciones. El bien intencionado esfuerzo de los autores citados, sin embargo, en muchos casos se limita a señalar lo que es autoevidente.

En los últimos años ha habido un endurecimiento discursivo a nivel de la más alta instancia jurídica de ese dichoso país, en el que la dicha se reparte, entre otras razones, según las coloraciones de la piel, más o menos inequitativamente.

En cuanto a lo discursivo, no hacen falta las sutiles disquisiciones de la teoría crítica para develar los oscuros significados de los instersticios de ciertas decisiones jurídicas. En la tierra de la libertad se acostumbra a llamar a las cosas por su nombre, y poco queda por descubrir tras las abiertas confesiones de quienes poseen el don de la palabra con fuerza de ley. No se necesita ningun criminólogo crítico para develar las oscuras intenciones del sistema de justicia penal de transformar al “desviado” en individuo productivo en el marco de una economía capitalista. Mientras estuvo en boga la teoría resocializadora, se ha sostenido, sin ninguna vergüenza, que el fin de la pena es obtener “buenos pagadores de impuestos”, frase que pocos juristas de otros países se atreverían a pronunciar con tanto desparpajo. En la actualidad, con la moda de la teoría de la prevención-especial negativa, se sostiene abiertamente que hay que sacar de las calles a los delincuentes por el mayor tiempo posible.

Tampoco se necesita denunciar que la justicia penal funciona sobre la base de las confesiones —como en nuestro aniquilosado pero, en definitiva, “garantista” , sistema inquisitivo—, porque las confesiones son necesarias y positivas, entre otras cosas, por tornar a los acusados más “virtuosos”. Y ésta no es una afirmación de un desconocido guardiacárcel o de un policía “apretador”, sino de uno de los jueces más respetados de la Corte Suprema (SCALIA).

Al mismo tiempo que se mantiene el juicio de partes efectivamente contradictorio y por jurados, que todos conocemos a través de la películas hollywoodenses, y que puede ser calificado, en principio, como un modelo de juicio razonable, la racionalidad del sistema pasa por otros carriles, puesto que más del 90 % de los acusados son condenados sin juicio alguno . Es llamativo advertir que numerosos autores que han estudiado el derecho penal estadounidense se hayan limitado a describir algunas de sus virtudes, mantenidas, quizá, al solo efecto simbólico y, a la vez, hayan dejado de lado las prácticas y reglas jurídicas que han llevado a este país a ser el país con la más alta tasa de población carcelaria del mundo, con más personas negras en prisión que la Sud-África del aparttheid.

En los 60' y 70', diversos fallos de la Corte Suprema pusieron serios límites a los métodos por los cuales el Estado podía llevar adelante la persecución penal. Sin embargo, muchos de los aspectos más terribles del sistema fueron dejados de lado. Especialmente, en esta etapa, la Corte se dedicó a salvaguardar ciertas garantías procesales.

Las cuestiones sustantivas jamás fueron consideradas. Tampoco fue considerado el problema de las condenas sin juicio a través de la práctica del plea bargaining. Se ha señalado el efecto coercitivo del plea bargaining. Se ha llegado, incluso, a comparar ese efecto coercitivo con la tortura: “Existe una diferencia entre triturar los miembros del acusado que se rehúsa a confesar y agregar algunos años de prisión a quien se rehúsa a confesar, pero la diferencia es cuantitativa, no cualitativa. La práctica del plea bargaining, como la tortura, es coercitiva” . Frente a la sentencia más severa —el aumento de la pena puede ser del 40 %— que se impondrá al imputado que va a juicio, se origina un efecto coercitivo que presiona al imputado para que admita su responsabilidad. En este contexto, se afirma que los estadounidenses han duplicado la experiencia de la Europa medieval de la Inquisición, que fundaba la atribución de culpabilidad en un sistema de confesiones . La única diferencia del sistema de los EE.UU. consiste en que el sistema inquisitivo europeo concentraba el poder en la figura del “juez” inquisidor, mientras que el plea bargaining concentra el poder en las manos del fiscal .

III. Los nuevos tiempos trajeron una nueva Corte y, con ella, muchas de las garantías resguardadas se disolvieron a través de decisiones que no sabían cómo explicar que había que dejar de lado los pronunciamientos anteriores que, en el sistema jurídico anglosajón, son supuestamente vinculantes . Con la nueva Corte, uno de los ministros que venía arrastrando disidencias desde la vieja época pasó a ser mayoría y a imponer sus decisiones como ley suprema del país. Sus decisiones, a partir de aquí, pudieron afectar a millones de personas .

A pesar de que en nuestro ámbito jurídico se recuerda a la Corte Suprema Federal estadounidense por creaciones como la regla de exclusión de prueba obtenida en violación de garantías constitucionales, o las reglas MIRANDA sobre la confesión, las creaciones de estos jueces exceden ampliamente este campo. En primer lugar, todas las recientes decisiones se han ocupado de destruir, prácticamente, la regla de exclusión y, básicamente, de dejar en claro que, en los nuevos tiempos, la función de la Corte es la de garantizar que cualquier método es bueno para “luchar” contra el delito o, lo que es lo mismo, contra ciertos “delincuentes”. La jurisprudencia constitucional, por decirlo de algún modo, se ha personalizado.

Una de las cosas que llama la atención al analizar los fallos más recientes es la sistemática recurrencia a la muletilla de que las garantías constitucionales fueron pensadas para proteger a los inocentes, cuando toda la evidencia histórica señala lo contrario. Pero, como es común en aquellos lugares, vayamos a los casos.

Una de las primeras medidas para destruir la regla de exclusión está relacionada con la forma en que se introduce la prueba en el juicio. Un elemento probatorio, en el juicio estadounidense, se puede ofrecer como prueba sustantiva —es decir, para probar la existencia de un hecho controvertido— o, también, para atacar la credibilidad del testigo. Así, por ejemplo, si un imputado confesó en sede policial, pero no fue advertido de su derecho de no declarar, la confesión así obtenida no puede ser introducida como prueba sustantiva, para probar el hecho que se le atribuye. Pero si el imputado decide declarar y dice, por ejemplo, que él no cometió el delito, el fiscal puede ofrecer la confesión para atacar su credibilidad. Y, de este modo, el jurado escuchará la confesión completa. Por supuesto que también escuchará la instrucción del juez que dirá algo así como: “Ustedes escucharon que el imputado dijo ‘yo maté al fulano’, pero sólo pueden tomar en cuenta esa frase para decidir la credibilidad del imputado respecto de su declaración durante el juicio, en la cual afirmó ‘yo no maté al fulano’, y no para decidir si es culpable o no”. Resultado, doce jurados que gritan “culpable”. El argumento para introducir la confesión en este tipo de supuestos es que el imputado no tiene derecho a cometer falso testimonio —puesto que en este sistema, el imputado declara bajo juramento de decir verdad—.

Numerosos ejemplos de excepciones a la regla de exclusión de la prueba obtenida en violación a garantías constitucionales derivan del nuevo y exclusivo fundamento dado a la regla: la posibilidad de prevenir futuras violaciones . Mientras queda en el olvido la posibilidad de prevenir futuras violaciones al derecho penal a través del derecho penal mismo, se discute minuciosamente la inutilidad preventiva de varios casos de exclusión de prueba obtenida por medios ilícitos. Las elaboraciones de la nueva Corte sólo sirven para sostener que lo único que no se puede prevenir son las nuevas excepciones. Cada caso que llega a la Corte tiene un doble y perverso efecto: perjudicar al imputado que reclama en ese caso y, también, perjudicar a todos los futuros imputados que se enfrenten a esa violación de sus derechos.

Una de las nuevas excepciones creadas es la “doctrina” del descubrimiento inevitable, que conduce a un resultado más que paradójico. Cuando el Estado obtiene la prueba por medios ilícitos, pero, a la vez, era casi seguro que iba a obtener el resultado lícitamente, la prueba resulta admisible. En la racionalidad exclusivamente preventiva de la Corte, el mensaje significa algo así como: “si de todos modos podrían obtener lícitamente esta prueba, no se preocupen mucho por hacerlo realmente” o, dicho de otro modo, “el Estado no puede violar los derechos constitucionales del imputado, a menos que los haya violado y que hubiera podido no violarlos”.

IV. Pero lo hasta aquí narrado resulta una sutileza en comparación con lo que habría de venir. En un caso que suena a ficción jurídica argentina-menemista-delarruista, se decidió la constitucionalidad de una regla que determinaba la cantidad de años de la sentencia que debía imponerse al condenado teniendo en cuenta la cantidad de droga involucrada en el hecho. El problema planteado era que, en el caso del LSD —no nos referimos al tema “Lucy in the Sky with Diamonds”, sino al ácido lisérgico—, la regla preveía que debía tomarse en cuenta no sólo el peso de la droga en sí, sino, además, el del medio o sustancia que la contenía —puesto que el LSD habitualmente no se comercializa en estado puro, sino con alguna otra sustancia—. La ley cuestionada conducía a los siguientes resultados: si el LSD estaba en estado puro, 100 dosis valían, por ejemplo, cinco años de prisión; pero si estaba mezclado con otra cierta sustancia, diez dosis valían veinte años. La Corte sostuvo que la ley era acorde con la Constitución. La única voz racional que se alzó fue la de un juez del tribunal de apelación (el juez POSNER) que había intervenido anteriormente en el caso, y que opinó que basar la sentencia en el peso del medio que contenía la droga tenía tanto sentido como basar la sentencia en el peso del acusado. Un profesor universitario, tras esta decisión, se preguntó si, en el supuesto caso de que el LSD hubiera sido encontrado sobre el asiento de un automóvil, habría habido que pesar el automóvil o sólo el asiento.

Esta Corte también decidió que no era una decisión discriminatoria del fiscal recusar a cuatro individuos negros del jurado porque el acusado era otro individuo negro, obteniendo así un jurado de doce blancos, con el argumento de que el fiscal hubiera recusado a los blancos si el acusado era blanco, a los hispanos, si hispano, y a los orientales, si oriental. En resumen, una suma de discriminaciones es una “no-discriminación”. La facultad, según la Corte, era del fiscal. Más allá del hecho de que la decisión implica que un negro no puede ser imparcial cuando se juzga a otro negro —porque esto es lo que tal selección afirma—, la decisión deja de lado el significado que tiene la existencia del jurado como institución —independientemente de que estemos de acuerdo con ella—. Además, todas las investigaciones empíricas a las que son tan afectos en el país del norte señalan la importancia de la composición racial del jurado para, a través de sus prejuicios, aumentar las posibilidades del Estado de obtener una condena .

Un sinnúmero de decisiones pueden llamar la atención de quienes creen en la racionalidad de ese sistema jurídico. Un acusado por robo con arma que, según el jurado, sólo es culpable de robo e inocente del uso del arma atribuido en la acusación, puede ver aumentada su condena en años en la etapa de sentencia —la sentencia se decide en una audiencia posterior al juicio—, sólo porque un rumor convence al juez de que efectivamente usó el arma, a pesar del veredicto del jurado . Un acusado de producción de cierta droga elaborada con una sustancia muy difícil de conseguir, puede ser condenado después de que un agente del gobierno proveyó esa sustancia. Un acusado, y otro acusado, y otro acusado. En el país de las acusaciones, el acusador siempre tiene razón, y la Corte dará razones para sostener su razón, porque, aunque tengan problemas para alojar tantos prisioneros, siempre habrá lugar para uno más.

V. Pero el motivo de este artículo no se vincula con los culpables. Y con esto no quiero parecerme a la Corte, sino cuestionarla en los que podrían considerarse sus propios términos. Siempre me provocaron escozor esas películas que muestran terribles condiciones de encierro carcelario, al mismo tiempo que la historia conduce al encierro de un pobre individuo inocente que, en este contexto, sufre tanto como los demás, sólo que no lo “merece”, o no es tan duro como los culpables para soportarlo. La cárcel es uno de los peores inventos de la humanidad, y poco importa a quiénes encerremos en ella. Pero la historia viene a cuento para mostrar los curiosos valores de una de las personas con más poder en aquél, el país de la libertad.

En el caso del homicidio de un policía, en un confuso episodio en un bar, donde varias personas atacaron a la policía cuando pretendía detener a alguien, la situación terminó con un intercambio de balazos en aras de detener ya no se sabe a quién. Tampoco nadie supo quién había disparado el tiro que finalmente mató al policía, pero el muerto, antes de morir, disparó a una de las cincuenta o sesenta personas presentes. Ergo, aquel a quien el muerto disparó antes de morir debía ser quien lo había matado. Gran conclusión policial gran. Sólo que dejó de lado la pequeña presunción policial de que todos somos culpables, probablemente porque en este caso resultaba inadecuada.

Automáticamente apareció un policía dispuesto a afirmar que había visto que la persona que recibió el disparo del policía antes de que aquél muriera, fue quien había disparado al policía finalmente muerto. Y el homicidio de un policía, como pronto veremos, es cosa seria .

La única "prueba" de que el acusado fue quien matara al policía era la declaración del otro policía y, además, el procesamiento, que en EE.UU., como en cualquier otro lugar, es prueba y garantía de culpabilidad en sí mismo. Mientras tanto, la persona que efectivamente había disparado contra el policía y, por lo tanto, haba causado su muerte, se mudó a otro estado. Al tiempo volvió y firmó una confesión, afirmando que él había sido quien lo había matado. Además, al día siguiente al episodio, le contó a tres amigos distintos que había sido él quien matara al policía. En este punto, se inició un procedimiento en contra de esta persona, el verdadero autor del homicidio. Sin embargo, el culpable logró que los cargos contra él fueran archivados, alegando una historia inventada.

Mientras tanto, la persecución contra el “principal sospechoso” seguía su curso, aunque éste negaba toda responsabilidad en el hecho. Y se llegó, finalmente, al juicio. En el juicio contra el inocente y supuesto homicida, declararon los policías pero, debido a ciertas reglas del procedimiento del estado en el cual el juicio tuvo lugar, el confeso —el verdadero autor— no pudo ser debidamente interrogado por el defensor del acusado, y tampoco se pudo introducir el testimonio de los tres testigos a quienes el que mato al policía había contado los hechos. El peritaje había determinado que la bala era calibre 32. Mientras el acusado nunca había tenido un arma, el confeso arrepentido había contado a uno de los testigos descartados que se había desprendido de su 32 para no resultar involucrado en los hechos. Toda esta información, que demostraba inequívocamente la inocencia del acusado, estaba en conocimiento del fiscal.

A pesar de ello, el fiscal no sólo no decidió iniciar una investigación para determinar la eventual responsabilidad del culpable confeso, sino que, además, se opuso, en el juicio, a la introducción de todas las pruebas que hubieran permitido demostrar la absoluta inocencia del acusado. Es importante señalar que, según las reglas de procedimiento aplicadas, de no ser por las objeciones del fiscal, la prueba habría sido admitida. También es importante señalar que, por lo general, en un juicio estadounidense, entre testimonios contradictorios de la policía y el acusado, el jurado sabe a quién elegir. Y el jurado, sin defraudar las expectativas de ningún sociólogo, salió de la sala de deliberación con un veredicto de culpabilidad.

El acusado, ahora condenado, recurre, y el tribunal de alzada no hace lugar al recurso. La corte suprema del estado tampoco, a pesar de que ambos tribunales pudieron apreciar directamente las pruebas que no pudieron ser vistas por el jurado. Estas pruebas consistían en: a) la confesión del verdadero culpable, bajo la forma de una declaración jurada, en la cual admitía haber matado al policía; 2) las declaraciones de tres testigos, amigos íntimos del confeso, en las que admitían que el culpable había reconocido frente a ellos haber matado al policía; 3) la declaración de uno de los testigos anteriores en la que manifestaba que el culpable le había informado que se había deshecho del arma con la cual había matado al policía y que, por ese motivo, se había comprado otra arma; y 4) la declaración de otro de los testigos anteriores, en la que contradecía la versión del culpable, vertida en el juicio, en la que afirmaba haber estado con el testigo bebiendo en otro bar en el momento de los hechos.

Finalmente, el caso llegó a la Corte Suprema Federal. Este tribunal, por diversas consideraciones relacionadas con lo que debe ser un juicio justo acorde con la Constitución, invalidó la condena y obligó al estado a realizar un nuevo juicio, en el que se permitiera la introducción de los testigos de la defensa. No se pronunció, sin embargo, sobre la condena que debería haber merecido el fiscal.

En el fallo, sin embargo, hubo una nota discordante. Una disidencia del ministro REHNQUIST, uno de los más conspicuos sostenedores de que las garantías constitucionales son para los inocentes. Una disidencia de, exactamente, 1.822 palabras. De esas 1.822 palabras, extrañamente, ni una sola de ellas se refirió a la injusticia de condenar a un inocente. Toda su disidencia, que comenzaba con la incomprensible afirmación de que, si hubiera considerado el fondo del asunto, no habría encontrado motivo alguno para compartir el criterio de los demás miembros de la Corte, se dedicó a explicar por qué, según el 28 U.S.C. § 1257(3), la Corte Suprema no debía haber considerado el caso por cuestiones formales.

II. DESARROLLO

Fiscales, jueces, ministros. Y todo para qué. Quién sabe, quizá la sabiduría popular tiene razón sobre los abogados. Pero tal vez no. No estoy seguro y, por eso, no me animo a arriesgar un juicio. Pero soy abogado.

III. CONCLUSIÓN

Lo que no quiero ser es un miserable hijo de puta. Y mucho menos demostrarlo en 1.822 palabras.
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