viernes, 18 de septiembre de 2009

El derecho después de la segunda guerra mundial

Por estos días se conmemora la iniciación de la segunda guerra mundial. Hace 70 años, Alemania bajo el mando de Adolf Hitler decidió invadir a Polonia. La guerra duraría casi seis años más, con un resultado tenebroso, más de sesenta millones de muertos y casi seis millones de judíos asesinados sistemáticamente en los fatídicos campos de concentración. La segunda guerra mundial dejó varios legados, la estructuración de la Organización de las Naciones Unidas, el Estado de Israel, la guerra fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, y las modernas bases del Derecho Internacional y sobre todo del Derecho Internacional Humanitario.

La segunda guerra mundial dejó a Alemania como un país más en el concierto internacional, después de la desastrosa llegada de los nazis al poder. Europa había sido el centro de la civilización occidental por más de quinientos años, pero con la guerra los Estados Unidos empezaron a determinar los valores del hemisferio. El antiguo continente, quedó así, como el antiguo continente.

En Derecho, lo que vino después de la guerra fue muy importante. La globalización jurídica dio sus primeros pasos cuando a los criminales de guerra nazis se les juzgó en el famoso juicio de Nuremberg, dando paso a la tipificación de delitos contra la humanidad y de los delitos de guerra.

La globalización jurídica, fenómeno que se presenta como un conjunto de valores en justicia que son reconocidos por todas las naciones del mundo, y la creación de instituciones multilaterales que juzgan el cumplimiento de la ley internacional en el marco de esos valores y de tratados internacionales, convirtiéndose en la evolución en el campo de la justicia más importante desde los primeros tiempos humanos.
La creación de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, y recientemente de la Corte Penal Internacional, son herencias de la segunda guerra mundial, cuando la humanidad se dio cuenta que habían unos puntos concordantes en la axiología jurídica que eran necesarios reconocer para evitar la extinción de la especie y la posible iniciación de otra guerra que llevaría a la desaparición definitiva de la especie humana.

Las Naciones Unidas, el organismo global más importante en el concierto internacional, ha sido blanco de varias críticas en los últimos años, por su falta de eficacia y por el control ejercido de manera casi que omnipotente por el Consejo de Seguridad. El caso más patente que describe lo anterior fue la guerra de Irak, donde prácticamente Estados Unidos actuó de manera unilateral saltándose los parámetros establecidos por la ONU.

La Corte Internacional de Justicia de la Haya, ha sido un tribunal que ha sentado jurisprudencia en el marco de la conflictos entre Estados, sobre todo en los diferendos limítrofes sobre fronteras.

La Corte Penal Internacional llega sesenta años después de la finalización de la segunda guerra mundial, pero sus cimientos fueron implementados cuando se juzgó a los criminales de guerra nazis en los juicios de Nuremberg. Hoy en día, este tribunal puede juzgar a quienes causen delitos de lesa humanidad, y delitos de guerra, contraviniendo el Derecho Internacional Humanitario.

El Derecho después de la segunda guerra mundial se globalizó, los sistemas jurídicos internacionales han hecho un esfuerzo importante por estandarizar sus legislaciones para que estén acordes con el sistema internacional, incluso el estatuto de la Corte Internacional de Justicia de la Haya habla del derecho de gentes y del derecho común como fuentes para fallar sus casos.

El Derecho después de la segunda guerra mundial dejó de ser un conjunto de ordenamientos separados para tener nexos que van más allá de las fronteras, ya que se han reconocido no sólo las legislaciones internas sino las legislaciones de los organismos supranacionales como la Unión Europea.

La segunda guerra mundial dejó destrucción, y un mundo bipolar que dejó de existir cuando a finales de la década de los ochentas en el siglo pasado se cayó el muro de Berlín. Este mundo unipolar donde Estados Unidos se ha convertido en la única superpotencia, también presenta varios retos para la civilización, ya que la amenaza nuclear sigue latente, el terrorismo internacional se ha convertido en una verdadera preocupación, y las crisis económicas y ambientales exigen un mayor campo de regulación internacional que le ofrezcan mayores poderes a los organismos globales para afrontar estos retos.

La segunda guerra mundial y su legado seguirá siendo estudiado en las cátedras de historia, sin embargo, todavía está por verse si la humanidad aprendió la lección, o si por el contrario el humanitarismo en los actuales tiempos sólo es cuestión de retórica.

Publicado por Francisco Bermúdez Guerra en su blog jurídico.

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