miércoles, 19 de agosto de 2009

Eugen Ehrlich


c7 libros

Hoy por hoy, como sostuviese Eugen Ehrlich (1862-1922) hace ya buen tiempo, resulta una exigencia base la fijación de una sentencia sobre determinados principios del derecho vigente.

Ehrlich, no estaba tan de acuerdo con ese asunto, al menos en la forma en que aquello se entendía en su momento, no estaría muy de acuerdo tampoco, con la forma en que se entiende el asunto aquí, en el país:

Aquí no se reclama en modo alguno que toda sentencia lleve aparejada, a modo de marca de fábrica, alguna disposición legislativa sobre la cual se funde, ya sea de hecho, ya presuntamente; se considera que la tarea del juez no es sino la de hallar una decisión equitativa, acorde con las circunstancias del caso concreto. El juez, en efecto, está vinculado al Derecho legal y al consuetudinario, a la tradición y a los principios expresados en decisiones anteriores, pero todo eso no es considerado como fundamento de la decisión, sino más bien como límite hasta el cual se extiende la libertad del juez. Al respecto, sólo le sirve como pauta el principio de que la decisión ha de hallarse conforme a las reglas del arte jurídico: con otras palabras, dicha decisión no puede echar por tierra, sin más ni más, las reglas que hasta ahora han estado vigentes de forma general. Así ciertamente, se impide el paso a innovaciones repentinas y demasiado atrevidas, pero de ningún modo se impide su desarrollo orgánico. Más de una vez ha ocurrido que, con el transcurso del tiempo, principios jurídicos reconocidos se han transformado justamente en sus opuestos debido a una serie de decisiones que se han ido apartando gradualmente de ellos.

Eugen Ehrlich. Escritos sobre Sociología y Jurisprudencia. Barcelona: Marcial Pons, 2005 p. 58.

Nota: este libro ha sido tomado sin permiso, las disculpas del caso a su dueño, esperamos que no se entere: ya ha sido devuelto.

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