martes, 19 de mayo de 2009

Estudiar tanto no siempre es lo mejor

Como estudiante, he decidido escribir unas palabras de un tema que todos tenemos que soportar pero nunca tomamos acciones para cambiarlo, es el tema de la salud durante el estudio. En la universidad, y específicamente en carreras tan rigurosas como los son el derecho, por tomar el ejemplo personal, y general de los lectores de este blog, los estudiantes toman ciertos hábitos que afectan en gran medida la salud del individuo, generando efectos que a largo plazo se notan evidentemente.

Quisiera empezar por uno de los aspectos con los que menos tenemos prudencia los estudiantes, y es el tema del sueño. Los estudiantes de derecho tendemos a generar una costumbre de estudio nocturna, que se debe muchas veces a buscar un espacio silenciado, sin personas que lo estén interrumpiendo y sin la necesidad de sentir ganas de ponerse a hacer alguna otra actividad. El problema surge en que empezamos a romper la rigidez de los horarios, por ende empezamos a sufrir desordenes de concentración, alimenticios, etc. Por otra parte dejamos de dormir las ocho horas diarias necesarias para que el cuerpo se reponga y el cerebro absorba la información obtenida durante el día (para más información consultar Freud, teoría del sueño), sabiendo esto, se generan una serie de efectos colaterales que a manera taxativa no se definir, pues creo que corresponden más a un científico de la medicina explicar. Pero empíricamente, creo, que todos hemos notado como disminuye la concentración, la sagacidad mental, la coordinación, el dolor muscular, el cansancio general, la baja de rendimiento. Y aun sabiendo esto, preferimos seguir usando los horarios nocturnos para realizar las extenuantes jornadas de estudio.

Otro aspecto que quisiera tocar, y, que en parte esta ligado al sueño como explicaré más adelante es el tema alimenticio. Los estudiantes debido a nuestros motivos económicos, dejamos de tener muchas veces una buena alimentación diaria buscando lugares que ofrezcan comidas a menores costos, teniendo así platos que no cuentan con los elementos esenciales para cumplir con un buen cuadro nutricional. Desde otro punto de vista, también muchos omitimos comidas por estar estudiando bien sea el almuerzo o el desayuno, ya sea, por que o no tenemos tiempo para desayunar por salir al lugar de estudio o dejamos de almorzar por dedicar un rato más a la jornada de estudio, desequilibrando así el organismo y generando efectos de gastritis, hambre, pereza mental, adelgazamiento, o engordamiento, producto de las comidas rápidas, etc. Y cabe anotar, y ahora si haciendo relación con la sección del sueño, que ingerimos sustancias que afectan en gran medida nuestro organismo, como tintos y bebidas energéticas, para combatir el cansancio o para equiparar el rendimiento perdido por la falta de sueño, generando ansiedad, daño dental, agotamiento y supongo que otro tipo de efectos de los que tal vez no tenga conocimiento.

Y tal vez, otro de los temas importantes del que me gustaría hablarles, es el tema del estrés y de la presión. Se, y de cierta manera a experiencia personal, que la presión y el estrés afectan de manera fatal la vida del estudiante, puesto que muchas personas no controlamos esos impulsos de las mejores maneras causando así, nudos en la espalda, calambres, cansancio corporal, falta de sueño o insomnio, que regularmente son molestias que terminan disminuyendo nuestro rendimiento académico impidiendo o haciendo mas difícil la labor de buenos estudiantes.

Es recomendable reflexionar sobre este artículo y sobre nuestras tendencias y costumbres de estudio, pues, esta comprobado y creo que con lo anterior no hace falta mostrar tablas médicas para que sea válida mi afirmación, que las personas debemos tener buenas jornadas de sueño al menos de ocho horas, ingerir las tres comidas diarias, tratando en lo posible que tengan los elementos esenciales para mantener una nutrición sana que permita mantener un muy buen rendimiento. Y por último tratar de controlar la presión y el estrés, con música, paisajes, deporte y otro tipo de distracciones que liberen el cuerpo de tantas tensiones que lo afectar y que a la larga traen efectos muy negativos para el estudiante. Siguiendo estas indicaciones estoy seguro que todos tendrán un mejor rendimiento académico, y por tanto unas mejores notas, por que ser bueno no significa necesariamente el que estudie más, sino el que mejor lo haga. Espero hayan reflexionado sobre lo mencionado y lo apliquen, para que noten su constante mejora en el mundo académico.

2 comentarios:

Gaviota

Debemos sumarle los efectos a largo plazo generados por esas costumbres de estudio y/o trabajo. Dormir de día, trabajar de noche. Interesante reflexión.

Anónimo

Juan David quiero felicitarte por este post y recomendarte un par de cosas que te pueden servir: por un lado, investigar sobre higiene de sueño te puede ayudar pues son las normas para lograr un sueño reparador. la otra recomendacion tiene que ver con consultar un libro escrito por Diego Andrés Roselli Cock de neuropsicología en el que explica la fisiología del sueño como ocurre, que fases tiene y su importancia. También creo que tu reflexión es muy válida pues la falta de sueño puede genrara demás de todo lo que mencionas, convulsiones. felicitaciones por el post,

MARIANA JARAMILLO

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