jueves, 26 de marzo de 2009

El pez muere por la boca

(A petición de Gonzalo)

Hace dos días estuve echándome una pasadita por la página web de Vanguardia Liberal -el periódico más popular de la tierrita-, a ver con qué novedad podía llegar a encontrarme (qué nueva adición presupuestal, qué nuevo aplazamiento de las fechas de entrega, qué nuevo bororó tenía Metrolínea). Sin embargo, la noticia que más me llamó la atención no tenía que ver precisamente con Bucaramanga, sino que se trató de una pequeña nota que hacía referencia a las palabras del Senador Hernán Andrade -Presidente del Senado, y en consecuencia del Congreso de la República-, sobre cómo el proyecto de ley que busca convocar a un referendo de reforma constitucional para permitir e institucionalizar la reelección presidencial hasta por un tercer periodo, habría de ser la prioridad del Congreso en esta nueva legislatura que se inició hace apenas pocos días.

¡La prioridad!, caray, tal cual, la prioridad para el Congreso Colombiano es que nuestros Presidentes puedan mantenerse como comodatarios del Palacio de Nariño hasta por doce años, o al menos eso parece.

Nunca como después de haber leído esta nota (y otras más que hablan sobre lo mismo*) le presté tanta atención al inciso primero del artículo 133 de la Constitución Política Colombiana:


"Los miembros de cuerpos colegiados de elección directa representan al pueblo, y deberán actuar consultando la justicia y el bien común".


Habrá quienes tratarán de adelantarse a lo que sigue para decirme: -¡Pero hombre, muchacho ¿Qué no ve que el proyecto de ley fue presentado por iniciativa "popular"?! Y entonces me toca apresurarme a responderles: -Precisamente señor o señora, ahí está el detalle, y por eso mismito es que viene lo que viene.

¿Qué cómo deben legislar nuestros congresistas?, pues ahí clarito lo dice, siendo justos (este tema mejor se lo dejo a Gaviota) y teniendo en cuenta el "bien común". Es decir, más claro no canta un gallo: bien común = doble reelección presidencial (qué Radbruch, ni que na').

Como sea, (voy a ser escueto) lo peor de todo, lo que como colombiano de a pie, común y corriente, más me ofende, es que "esta" forma tan particular de entender el "bien común" no se haga manifiesta a través de un proyecto general y abstracto que refleje una verdadera (o cuando menos simulada) política de Estado (máxime cuando ha sido propuesta, claro está, por los mismos ciudadanos (hombre sin sarcasmos que en serio que es cierto)), sino que en su lugar, grosera y abiertamente tenga nombre propio: Álvaro Uribe Vélez.

No, no soy uribista (lo fui, en buena parte por una cuestión medio Gladwelliana (algo forzada) de querer entender sus propuestas de gobierno), tampoco antiuribista (no me cabe en la cabeza el por qué de esta forma de entender la política en Latinoamérica tan simplonamente antagonista: se es, o se está en contra de quienes lo son); soy, ya lo dije, un colombiano más, de mil pesos para el bus; de café, cigarrillo y charla en la cafetería de la esquina; de aguilita con los amigos después del partido; de los que estamos conminados a presentar una tutela para que nuestra EPS nos de un jarabe para la tos; de los que tenemos una cuenta de ahorros solamente de adorno; de esos a los que nos toca demostrarle a un banco que no necesitamos un crédito para que nos lo otorguen. En fin, soy un hijo más del país del Sagrado Corazón, uno de los tantos que no alcanza a entender cómo en el Congreso que él mismo ayudó a elegir, la materialización de sus derechos, incluso de los más fundamentales, o la proyección de una nación que se desarrolle integral y sosteniblemente, tienen que dejarse de lado para tratar asuntos meramente electorales. ¿Es acaso que sin reelección presidencial no habrá justicia, equidad, igualdad, dignidad o bienestar que valgan?, ¿es que solamente el Presidente Uribe conoce el secreto para que el artículo segundo de la Constitución Política Colombiana se haga realidad?

(-Bueno Carlitos, dejate ya de tanta perorata, ¿Qué no leíste que en estos días salió un nuevo informe donde se dice que el colombiano es el segundo pueblo más feliz del mundo?

-Seguro, señora conciencia, seguro).

En fin, que el pez muere por la boca, y por estos días en el Congreso parece haberse abierto la temporada de pesca.


*****

Notas:

* Ver aquí , aquí y aquí.
§ El proyecto de ley 138 de 2008, radicado en la Cámara de Representantes, puede ser visto aquí. Ojo: inperdible la exposición de motivos, toda una elegía a la democracia.
§ Pensaba etiquetar esta entrada como "offtopic", sin embargo me arrepentí. Este tema, aunque en principio no lo parezca, también tiene que ver con la RSE, pues justamente por situaciones como estas es que la lucha contra la corrupción empresarial, la protección de los derechos humanos al interior de la empresa, el establecimiento de condiciones de trabajo decente, la protección del medio ambiente, la innovación empresarial, el desarrollo sostenible, el comercio justo, los negocios inclusivos, en fin, todos los ámbitos en que aquella se desarrolla o se puede desarrollar, también son dejados de lado.
§ La imagen que acompaña al post fue tomada de Flickr.com, pertenece a DRP, y está licenciada bajo CC.
§ Ya para finalizar, les recomiendo este artículo publicado por Francisco Cifuentes en el Abedul.net, sobre el creciente abuso de los referendos en Colombia.

2 comentarios:

Gaviota

Primero que todo, felicitaciones por el ingreso. Me gustó mucho el análisis del bien común, y las referencias a otros autores.

Segundo, bienvenido al club de los que creemos que los hombres no son imprescindibles, pero las ideas y la justicia sí.

Tercero: muchas gracias por la referencia en materia de justicia, pero creo que Ni Aristóteles, ni Rawls ni Kelsen estarían orgullosos anti mi falta de fe actual. De todas formas, es para mí un motivo de sonrisa y ánimo para seguir picoteando por ahí.

Cuarto: El Congresista Andrade tiene la misma visión de prioritario que tienen los directivos de JP Morgan Chase, Citigroup y otros tantos que ruegan por dinero para comprar nuevos jets.

Carlos Javier

Gracias por la buena onda, amigo Gaviota. Eso si, no se si lo mio pueda llamarse precisamente "análisis", yo diría que es más bien un asunto de mera "evidencia" (hablando en términos Cartesianos a propósito de la referencia que Gonzalo hiciera un par de posts atrás).

Ah!, y como siempre muy oportuna la comparación que haces del criterio de prioridad manejado por el "honorable" y los altos directivos de las entidades financieras que citas.

Saludos!

Publicar un comentario

¿Quieres dejar un comentario?