domingo, 19 de octubre de 2008

¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ NO?

¿PARA QUÉ HACEMOS LO QUE HACEMOS?

Por Alberto Bovino

Una vez estábamos en una reunión de la revista "No Hay Derecho" con varios abogados amigos, y uno de ellos me daba buenas razones para explicarme por qué debíamos tomar o no tomar determinada decisión. Mi amigo Martín Abregú interrumpió a quién trataba de convencerme y dijo:

"¿Para qué das tantas razones? Si Bovino solo se mueve por el capricho y el deseo".

La frase tiene bastante de cierto, pero sí era especialmente cierta en relación de por qué hicimos esa revista. Sacamos doce números y habremos durado unos cinco años. Pero lo hicimos poniendo básicamente nuestro deseo y también nos permitíamos los caprichos. El desgobierno de la revista era absolutamente horizontal. Las decisiones se tomaban por consenso pero sin hacer votaciones ni establecer mayorías. Además, existía el derecho al capricho, que consistía en imponerse sobre una decisión casi unánime sin tener que dar razón alguna. No digo que ésta sea un esquema aplicable a cualquier emprendimiento pero entre nosotros, en ese momento, funcionó muy bien (una breve historia de NHD se puede leer aquí).

Con esto quiero decir que muchas veces —a mí me sucede frecuentemente— hacemos cosas simplemente porque nos da la gana, y no para cambiar el mundo. Basta que al hacerlo no hagamos daño a otras personas. Por eso creé mi blog "No Hay Derecho". En ese momento pensaba hacer un blog totalmente distinto al que he hecho —bastante indefinible, por cierto—.

Y creo que haberlo hecho me ha dado muchas cosas positivas, ha servido para difundir ciertas ideas —especialmente las ajenas— y textos de difícil acceso. He conocido muchas personas buena onda, inteligentes e inquietas.

Por eso también creo que los encuentros —el miniencuentro en Buenos Aires, Beer & Blogs, este blog, el encuentro del año próximo—, siempre son enriquecedores para todos. Y de allí que me haya enganchado con este emprendimiento, y que lo que más me interese son los posts como el de Gaviota, es decir, un post que desde este lugar colectivo reflexione sobre lo que hacemos individualmente.

2 comentarios:

Gaviota

Estoy de acuerdo con lo que manifiesta Alberto. En efecto, mucho de lo que hacemos cada uno de nosotros obedece al capricho, pero a un capricho con sentido. Junto con el comentario de Gonzalo, considero que ya hemos dado otro paso más en el sentido de debatir posturas y criterios, que evita precisamente aquello de la homogeneidad.

Veremos de qué forma podemos seguir decantando las ideas para poder hacer de este espacio, y del futuro encuentro, un par de escenarios de gran provecho.

Saludos a todos.

Seba

El "derecho al capricho", cuestión que hace tiempo me comentó Alberto, siempre me llamó gratamente la atención.

No tener que fundar o dar razón alguna de las conductas que uno decide hacer es algo positivo, y sobretodo muy lógico. Esto es así, porque no tenemos forma de dar razón de todas nuestras acciones.

Además evita el infaltable:
"Por qué decís eso?"

Porque quiero, y punto!..

Respuesta que muchas veces no agrada al oyente.

Saludos.
Seba

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